Intervención temprana en la deficiencia auditiva

Isabelle Monfort Juárez (Centro Entender y Hablar).

 

 

II Jornadas de Atención Temprana y Salud Mental de Castilla – La Mancha.

Ciudad Real, 28 y 29 de Marzo de 2003

(Ponencia de la Mesa Redonda: Intervenciones con trastornos de la comunicación en niños/as de  de 0 a 6 años)

 

http://apintegracion.org

 


 

 

La justificación de una intervención precoz en el niño deficiente auditivo no sólo se fundamenta en  los criterios generales que sostienen la intervención temprana  en general sino que es uno de los  campos de las deficiencias sensoriales que, estos últimos diez años  ha  sufrido mayores cambios.

 

Nos hemos querido centrar, en esta ocasión, en aquellas características específicas de la sordera y sus implicaciones en la intervención temprana. Sin embargo y al igual que en otro tipo de alteraciones en el desarrollo del lenguaje, el concepto de estimulación precoz está basado en los argumentos neurológicos de plasticidad cerebral y edades críticas así como del desarrollo de  las estrategias de aprendizaje de ciertos aspectos del lenguaje (estrategias computacionales y estrategias conceptuales)

 

Características de la sordera:

 

            La necesidad de una estimulación precoz en los niños con sordera responde a una serie de características específicas:

 

- La presencia de una deficiencia auditiva en el niño implica necesariamente una reducción cuantitativa y cualitativa de la interacción comunicativa. Esta imposibilidad de acceso completo a la información requiere la introducción de una serie de modificaciones en la forma  de comunicarse entre los padres y su hijo deficiente auditivo desde el principio. Esto implica la introducción precoz de estrategias de comunicación que den respuesta a esas dificultades de Input y de Output del niño con sordera: uso del Bimodal y de la Palabra Complementada.

 

- Dado que se trata de una dificultad relacionada con el acceso es posible, mediante  una estimulación precoz adaptada, mantener niveles de desarrollo cognitivo, emocional y comunicativo adecuados a su edad cronológica.

 

“..los niños que se diagnostican de sordera severa-profunda durante los primeros meses de sus vidas, pueden adquirir una comunicación gestual y vocal a la vez que desarrollar niveles lingüísticos, siguiendo las mismas (o muy similares ) etapas cronológicas que sus compañeros oyentes.”

                                                      Helen M. Robinshow (1995)

 

En los últimos años existe la posibilidad, gracias a las ayudas técnicas (Implante coclear y Audífonos digitales), de alcanzar niveles de audición funcional en la mayoría de los casos de sordera. Sin embargo, la eficacia de estas ayudas técnicas depende, en gran parte, de la precocidad de su adaptación. La decisión sobre las ayudas protésicas adecuadas a cada caso se toma, a su vez,  en función de la respuesta de los niños a la estimulación precoz dado que, los nuevos conceptos de audición (audición funcional y residual), están basados en criterios de actuación  y no solo en  datos audiológicos (ver cuadros 1 y 2)

 

 Por último, la alta prevalencia de trastornos asociados a la presencia de una deficiencia auditiva justifica la puesta en marcha de todos los recursos necesarios desde una perspectiva de “prevención”

 

Requisitos de la estimulación precoz:

 

            La posibilidad de poner en marcha una estimulación precoz  requiere el cumplimiento de algunos requisitos:

 

- El diagnóstico precoz: la estimulación temprana  va ligada necesariamente a la posibilidad de un diagnóstico precoz. Con las técnicas actuales (auotoemisiones, potenciales) la deficiencia auditiva puede detectarse desde el momento del nacimiento. Para ello desde la Comisión de Detección Precoz de la Sordera (CODEPH) y los programas de FIAPAS se cuenta en la actualidad con el Screening universal en muchas maternidades del sistema sanitario.

 

- La implicación de todos los profesionales: esta necesidad queda reflejada en una serie de documentos, desde de distintas asociaciones, que recogen el papel de cada uno de los profesionales implicados en la intervención precoz:  BIAP, FIAPAS,  Grupo de expertos Ceaf Real Patronato.

 

La puesta en marcha de un programa familiar.

 

Desde un enfoque  “funcional” de la intervención en las alteraciones del desarrollo en general, el trabajo con la familia es la parte fundamental de la  estimulación precoz. Al igual que en  otras deficiencias los padres requieren ayuda para:

 

- Desarrollar aptitudes de observación e interpretación de las conductas del niño.

 - Conseguir una interacción más eficaz y adaptada

-  Eliminar aquellos desajustes que provoca el diagnóstico.

 

A lo anterior se suma, en el caso de la sordera, la necesidad de que los padres reciban un entrenamiento específico en estrategias de comunicación,  sistemas alternativos y/o aumentativos (Bimodal y Palabra Complementada). Las variables encontradas que afectan esencialmente a los tiempos de desarrollo de los niveles comunicativos y lingüísticos incluyen: la severidad de la pérdida, el uso de ayudas técnicas y “el acceso a un sistema simbólico de comunicación dentro de un contexto social más amplio en el que se adquiere el lenguaje” (Caselli y Voterra 1990)

 

            Existen programas familiares generales para la estimulación del lenguaje (ej: programas Hanen) y programas específicos para padres de niños con sordera ( ej: Musselman y Churchill, 1995, Recomendacionesdel BIAP ...) además de la existencia de programas de ayuda  a las familias mediante personal especializado (programa SAAFs de Fiapas)

            En el caso concreto de nuestra asociación,  Entender y Hablar, el programa familiar “Algo que Decir” (Enthaediciones, 2001) es la base de la intervención precoz en niños con deficiencia auditiva.

 

 

ALGO QUE DECIR

 

Primera Parte: Lo que usted debe saber

 

A)La información imprescindible:

    -oír, percibir, entender

    -audición normal, funcional, residual

    -comunicar : entender y hacerse entender

    -aprender a hablar

    -el lenguaje oral cuando no se oye

    -¿tiene la sordera otras consecuencias sobre el desarrollo de 

       los niños ?

    -el alcance de las ayudas técnicas

 

 B)Diferentes caminos para un mismo destino

-distintas formas de comunicar, distintas formas de educar

-el oralismo

-el”neo-oralismo”

-el bilingüismo

-cada niño es único

 

C)Pequeño glosario técnico

 

Segunda Parte: Empecemos a caminar:

 

A)Observar :cómo oye y cómo se comunica (registros)

 

B)Estimular su audición : aprender a oír :los sonidos pueden ser diferentes, identificar los sonidos, oír lo que pasa en la vida, oír la voz.

 

C)Estimular su voz : imitación recíproca

 

D)Responder de forma adecuada : comunicar visualmente,¡me entiende y me dice cosas¡ ¡Lo dice también con la boca¡ efecto facilitador de los signos, importancia de la P.A. Ya se le va entendiendo :él habla

 

E) ¿Y la audición qué ? Reconocimiento de palabras.

 

F) Sigamos adelante : “charlar y charlar”

 

G) Aprender a leer

 

H) Las preguntas que siempre se han hecho

 

     

           

            AUDICIÓN NORMAL: Es la capacidad de poder discriminar cualquier sonido

            del habla y cualquier combinación de ellos, independientemente de su

             significado: concretamente supone, por ejemplo, la capacidad de poder

             repetir  

             cualquier tipo de “palabra inventada” (por ejemplo: matipo)

 

            AUDICIÓN FUNCIONAL: es la capacidad de poder reconocer y entender

             mensajes verbales previamente conocidos (pero no palabras nuevas o

             palabras inventadas), sobre todo si se dispone de algún tipo de información

             antes de escuchar.

   

         AUDICIÓN RESIDUAL: Es la capacidad de incrementar la comprensión por

            lectura labial; el niño no es capaz de discriminar ningún mensaje verbal

            únicamente por audición pero en las pruebas de comprensión con lectura

            labial, sus resultados se incrementan cuando utiliza la ayuda auditiva.

Cuadro 1 : niveles de audición (Monfort y Juárez , 2001)

 

 

20-40dB

Ligera

Normal

No se plantea I.C.

40-55 dB

Media 1

Normal o funcional

No se plantea I.C

55-70dB

Media 2

Funcional

No se plantea I.C

70-80 dB

Severa 1

Funcional o residual muy eficaz

No se plantea I.C

80-90 dB

Severa 2

Residual eficaz

Funcional

90-100 dB

Profunda 1

Residual eficaz

Funcional

100-110 dB

Profunda 2

Residual limitada

Funcional

+110 dB

Profunda 3

Residual limitada o nula

Funcional

    Cuadro 2: niveles de audición posibles en función de las ayudas protésicas y los niveles de sordera

 


 

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