Diario
Sur. PILAR MARTÍNEZ/MÁLAGA (25/02/2003).- Parte de la base de que la
atención temprana no cura un síndrome de Down ni el autismo, pero sí
es determinante para mejorar la calidad de vida de estos niños y de sus
familias. La presidenta de la Asociación de Intervención Temprana en
Andalucía, Carmen Linares, considera que es «inconstitucional» que
esta Comunidad no tenga un plan de actuación en esta materia como la
mayoría de las autonomías del país. Linares dirige el centro Dulce
Nombre de María en el que 117 familias reciben esta terapia
gratuitamente.
¿Qué es la atención temprana?
Es un conjunto de intervenciones dirigidas a la población infantil de 0
a 6 años que tiene por objetivo dar respuesta a las necesidades del niño
que tenga un daño o pueda desarrollarlo, a la familia y al entorno. Se
trata de una orientación interdisciplinar, -psicólogos,
fisioterapeutas o logopedas. Es una actuación global y un avance
respecto a la estimulación precoz que se centraba sólo en el niño.
¿Qué supone para estos niños?
Para los niños y para las familias supone un avance significativo. La
plasticidad del cerebro con que nace un bebé permite actuar y potenciar
el desarrollo del niño, pero, además, las características y
deficiencias de estos pequeños suponen un impacto emocional importante
en las familias, que sin saberlo suman unas variables ambientales que
afectan de forma negativa a los niños. La clave está en que los padres
acepten la realidad de su hijo y lo amen por ser lo que es y no a pesar
de serlo. El impacto emocional ante el nacimiento de un niño con
deficiencias es lógico y humano, por eso hay que ayudarlos a aceptarlo
y a amarlo porque a partir de ahí todo va a funcionar mucho mejor. Eso
sí, no es la llave milagrosa que acaba con las dificultades o cura los
síndromes que padecen estos niños, pero sí es una medida eficaz para
hacer que la calidad de vida mejore de una manera extraordinaria.
Son numerosas las denuncias sobre la falta de recursos públicos. ¿Cuáles
son las necesidades?
Hay muchísimas carencias. La atención temprana es un servicio que debe
ser público, universal y gratuito, que debe existir en cada zona. Es
demencial que unos padres tengan que desplazarse desde un pueblo hasta Málaga
porque no hay recursos suficientes. En la unidad que yo dirijo, que es
totalmente gratuita y que atiende a 117 menores, tenemos una lista de 40
niños. Además, hay que tener en cuenta que en la atención temprana la
prontitud en la actuación es clave, tanto por los niños como por las
familias que necesitan de este apoyo. En Málaga, desgraciadamente, hay
familias que esperan meses e incluso un año o más. Es lamentable,
porque al no existir redes adecuadas se enteran de esta terapia por el
boca a boca y todo porque Andalucía es una de las pocas comunidades que
no tienen un plan de actuación de atención temprana. Eso es demencial
y hasta inconstitucional.
¿De qué forma afecta la carencia de un plan como el que señala?
Un niño con deficiencias que nace en Cataluña o en Murcia, que tienen
este plan, lo tiene todo desde que nace: información, centros de atención
y ayudas. Un andaluz no tiene nada. Ahora parece que con Salud se abre
una puerta o con el Ayuntamiento de Málaga, al que también nos hemos
dirigido. Nos preocupa el modelo que se vaya a elegir, porque debe
abarcar la integridad psicosocial del niño. En Andalucía, la
administración se ha quedado muy atrás y eso que los padres llevan
recorrido un largo camino.