“UNA EXPERIENCIA DE COORDINACIÓN INTERSECTORIAL EN ATENCIÓN TEMPRANA EN LA ZONA DE OSUNA-ESTEPA-ÉCIJA (SEVILLA)”.

 

Juan Carlos Maysounave Díaz. Psicólogo. Servicio de Atención Infantil Temprana. Ayuntamiento de Osuna.

 

 


 

 

RESUMEN

 

            En la zona de Osuna, Estepa y Écija existen unos servicios de atención temprana (SAIT), dependientes de las Delegaciones municipales de Asuntos Sociales de sus respectivos Ayuntamientos. Dicha zona coincide justamente con el Área Sanitaria de Osuna, en la que existen una serie de recursos sanitarios dirigidos a la población infantil, como son los de Pediatría de Atención Primaria

- ubicados en los diferentes Centros de Salud de dicha área-  y el  Servicio de Pediatría especializado del Hospital de La Merced de Osuna de carácter comarcal.

 

            A pesar de contar con estos recursos (sociales y sanitarios) en una misma zona de actuación, a veces con una población común de referencia y abordando en numerosas ocasiones aspectos diferentes pero complementarios, no ha existido un referente común que estableciera unos mínimos criterios de actuación coordinada, más allá de los “compromisos” o voluntades personales. 

 

En este contexto, este documento resume nuestra experiencia en la puesta en marcha de un proceso de coordinación entre servicios sociales (SAIT) y sanitarios (pediatría) en atención temprana.  Finalmente y como consecuencia de un primer análisis, se aportan una serie de datos y valoraciones de los resultados obtenidos.

 

 

PALABRAS CLAVE

 

Atención Temprana, Coordinación, Protocolos, Prevención, Detección, Derivación, Seguimiento, Intervención.

 

 

  

INTRODUCCIÓN

 

En nuestro modelo actual de sociedad se viene observando cómo, ya desde edades muy tempranas, el desarrollo de las dificultades y problemas que se presentan en los diferentes niveles asistenciales es cada vez más complejo y extenso.  Suelen intervenir factores genéticos, orgánicos, patológicos,... asociados a otros sociales, relacionales, familiares, emocionales, conductuales, ... que van creando la necesidad de dirigir la atención de las necesidades hacia una perspectiva lo más integral posible.

 

            Desde cualquiera de los sectores públicos que intervienen en el ámbito de la infancia  (servicios sanitarios, sociales, educativos) resulta evidente la conveniencia de utilizar estrategias comunes en la atención diaria a los problemas y necesidades que se vienen produciendo; sobre todo cuando dichas estrategias pueden adoptar el carácter de instrumentos para prestar una atención de mayor calidad y amplitud hacia los problemas actuales de este sector de población.

 

            Para la atención infantil, los factores “continuidad” y “coordinación” son especialmente importantes, hasta el punto de que suele ser un requerimiento habitual de las familias e incluso una exigencia cada vez más presente para las asociaciones de apoyo y autoayuda, siendo elemento de peso en la cualificación que hacen de la calidad de la atención que se les presta.

 

            Con estas finalidades básicas (dar continuidad a la atención que se ofrece y diseñar - planificar estrategias comunes para la coordinación entre sectores, servicios y profesionales de un mismo campo de referencia), en los inicios del  pasado año 2.000 se impulsó en la zona de Osuna – Estepa - Écija un “Programa de Coordinación entre servicios sanitarios (pediatría) y servicios sociales (SAIT) de atención temprana”.

 

           

            Para ayudar a situar el contexto real que sirve de referencia en la exposición del artículo, se aportan algunos datos (ver tablas 1, 2 y 3)) en relación a cada SAIT.  En concreto: municipios implicados, recursos sanitarios de atención primaria y número estimado de población general e infantil (de 0 a 4 años) en cada zona; datos, estos últimos, obtenidos del Instituto Nacional de Estadística (www.ine.es) y del Instituto de Estadística de Andalucía  (www.iea.es).

 

 

 

TABLA 1:

SAIT de OSUNA

MUNICIPIOS

C.SALUD

Nº HABIT.

0-4

 

Aguadulce

No

1966

106

Algámitas

No

1377

70

Los Corrales

No

1137

255

Lantejuela

No

3488

226

Martín de la Jara

No

2802

167

Osuna

Sí (1)

17306

1115

La Puebla de Cazalla

Sí (1)

10834

639

El Saucejo

Sí (1)

4170

235

Villanueva de San Juan

No

1571

78

Gilena *

No

3834

218

Pedrera *

No

5003

333

El Rubio *

No

3710

199

TOTAL

12 municipios

3

57198

3641

 

TABLA 2:

SAIT de ESTEPA

MUNICIPIOS

C.SALUD

Nº HABIT.

0-4

 

Badolatosa

No

3130

175

Casariche

No

5118

288

Estepa

Sí (1)

11854

789

Herrera

No

5979

384

Lora de Estepa

No

752

48

Marinaleda

No

2616

162

La Roda de Andalucía

No

4194

230

Gilena *

No

3834

218

Pedrera *

No

5003

333

El Rubio *

No

3710

199

TOTAL

10 municipios

1

46190

2826

 

*Estos municipios son comunes para los SAIT de Osuna y Estepa; a elección de las familias.

 

 

TABLA  3:

SAIT de ECIJA

MUNICIPIOS

C.SALUD

Nº HABIT.

0-4

 

Cañada del Rosal

No

2948

(*)

Ecija

Sí (2)

37113

2206

Fuentes de Andalucía

No

7447

374

La Luisiana

Sí (1)

4349

254

TOTAL

4 municipios

3

51857

2834

 

(*) En las fuentes consultadas no aparecen datos de este municipio en ese tramo de edad.

 

 

 

 

El programa de coordinación que aquí se expone, se ha impulsado inicialmente a través de una comisión técnica compuesta por psicólogos y pediatras de los sectores sociales y sanitarios de la zona en cuestión.

 

 

COMISIÓN TÉCNICA INTERPROFESIONAL:

 

Juan Carlos Díaz Maysounave.

Psicólogo del Servicio de Atención Infantil Temprana. Ayuntamiento de Osuna.

 

Aurora Flores Pachón.

Psicóloga del Servicio de Atención Infantil Temprana. Ayuntamiento de Osuna.

 

Rufino Hergueta Lendínez.

Pediatra de Atención Primaria. Centro de Salud de Osuna.

 

Rocío Olavarría Govantes.

Psicóloga del Servicio de Atención Infantil Temprana. Ayuntamiento de Estepa.

 

Teresa Tort

Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital de la Merced de Osuna.

 

 

            Esta dinámica intersectorial de colaboración y trabajo conjunto, se ha fundamentado, a partir de un estudio previo que lo justifica, en la propuesta de una serie de instrumentos o protocolos técnicos de uso común: Protocolo de detección precoz, derivación y seguimiento.

 

Con la aplicación de estos protocolos básicos pretendemos que la necesaria coordinación entre servicios y profesionales pueda dotarse de un contenido de referencia común que asegure la continuidad y estabilidad en los objetivos fundamentales que se pretenden: prevención ante situaciones de riesgo y coordinación en la atención que se ofrece.

 

 

 

ESTUDIO PREVIO

 

                La necesidad de establecer y potenciar una línea de coordinación que resultara efectiva para los usuarios de los servicios que atienden a la población infantil en sus primeras edades, ha sido una preocupación constante entre los responsables de los servicios de atención temprana (SAIT) de nuestra zona  (Osuna - Estepa - Ecija); así como entre otros muchos pediatras de la misma área.

 

            Considerando este objetivo claramente mejorable en todos los aspectos, y con la intención de profundizar en esta inquietud inicial y poder extraer algunos datos sobre qué aspectos concretos habría que replantearse, se solicitó la colaboración de los pediatras de atención primaria y hospitalarios del Distrito Sanitario para cumplimentar un CUESTIONARIO previo en el que se sondeaba básicamente qué información se tiene de estos servicios (SAIT) y cómo podría mejorarse la coordinación existente.

 

 

 

RESULTADOS:

 

       A continuación, exponemos brevemente los resultados obtenidos, así como los comentarios que nos merecen, en los cuatro bloques fundamentales en que se estructuraba dicho cuestionario, con opciones de respuesta múltiples:

 

1)      Conocimiento de los SAIT.

2)     Valoración de los SAIT.

3)     Mejorar coordinación (¿qué?).

4)     Mejorar coordinación (¿cómo?).

  

1) CONOCIMIENTO DE LOS SAIT

A través de ...

%

Contacto directo

50%

Seguimiento de casos

28%

Campañas de información

28%

Referencias de terceros

57%

Derivación de casos a tratamiento

85%

 

La mayoría (85%) conocía el SAIT por haber realizado alguna derivación para posible tratamiento. Sin embargo, solamente la mitad (50%) había mantenido algún contacto directo a raíz de dichas derivaciones; siendo más conocidos (57%) por referencias de otras personas y minoritariamente por un seguimiento común de los casos (28,%).

 

2) VALORACIÓN DE LOS SAIT

Cómo valora su función ...

%

NS/NC

7%

Poco útil o innecesaria

0%

Ütil o necesaria

28%

Muy útil o muy necesaria

64%

 

 

Independientemente del grado de conocimiento que se tuviera sobre su funcionamiento, características, etc. se valoraba muy positivamente (útil y muy útil-92%) este tipo de recursos (SAIT) en la comunidad.

 

 

3) MEJORAR COORDINACIÓN (¿qué?)

Aspectos a mejorar...

%

NS/NC

7%

Información sobre funcionamiento y acceso

64%

Información sobre evolución de las derivaciones

71%

Abordaje familiar

35%

Información al finalizar en SAIT

7%

Criterios para derivar

64%

 

Los porcentajes mayores apuntaban a la necesidad de recibir información de la evolución de los críos que habían sido previamente derivados (71%). Otros porcentajes altos correspondían a la escasez de información general a la hora de derivar (64%) y conocer el funcionamiento y acceso (64%).

 

 

4) MEJORAR COORDINACIÓN (¿cómo?)

Medios o instrumentos ...

%

Simplificar trámites iniciales

28%

Establecer un protocolo para la detección precoz

71%

Establecer un protocolo de derivación hacia los SAIT

92%

Establecer un protocolo de seguimiento

71%

Intercambiar información periódicamente

71%

Unificar orientaciones y criterios

50%

 

La gran mayoría estimó necesario contar con un protocolo para la derivación de los casos a tratamiento (92%). Otros porcentajes altos (71%) se obtenían ante la  necesidad de establecer protocolos de detección precoz y seguimiento, así como para intercambiar regularmente información. La mitad (50%) consideró importante unificar orientaciones y criterios.

 

 

 

PROTOCOLOS TÉCNICOS

 

            Fruto de los resultados obtenidos a través del cuestionario y de las inquietudes previas que habían impulsado la dinámica de coordinación iniciada, se constituyó  en eje fundamental de todo el proceso la elaboración de una serie de sistemas o protocolos técnicos estandarizados.  Con esta finalidad y a través de la ya citada comisión técnica, profesionales de atención primaria y especializada de pediatría y de los servicios de atención temprana de la zona, fueron dando forma a unos primeros instrumentos de uso común para la detección, derivación y seguimiento precoz de los niños/as de alto riesgo bio-psico-social.

 

            Vamos a comentar algunas observaciones y reflexiones complementarias acerca de los principales criterios seguidos en la elaboración de dichos protocolos:

 

En lo que se refiere a la Detección Precoz, se ha pretendido plasmar las principales situaciones de alto riesgo a las que los pediatras, en general, deben prestar una especial atención de cara a conseguir diagnósticos e intervenciones lo más precoces posibles.

 

Por criterios pragmáticos se ha considerado útil diferenciar dos períodos críticos.  Por un lado, recién nacidos y lactantes (I) y por otro, niños mayores de 2 años (II).  A continuación de los criterios que aparecen, se señalan las orientaciones básicas a seguir en cada caso. Fundamentalmente, se expresa la conveniencia de iniciar un especial seguimiento de los casos en coordinación con el pediatra de Atención Primaria  (si es dado de alta en el Hospital) y los servicios de atención temprana (ofertando esta intervención lo antes posible).

 

En dicho documento aparecen diferenciadas “categorías”. Sabemos que esta división es poco realista en la práctica común, pudiendo aparecer o mostrarse características mezcladas en unos y otros apartados, realizándose así por criterios de exposición. En este sentido, se establecen una serie de items de referencia en función de las principales situaciones de riesgo que suelen mostrarse, aparecer o simplemente ser más frecuentes, en cada periodo crítico (ver tabla 4).

 

En definitiva, se trata de unificar criterios y complementar diferentes puntos de vista a nivel interprofesional, para poder alcanzar cierto consenso sobre qué circunstancias son o no significativas (y por tanto, susceptibles o no de atención temprana) en los periodos evolutivos más significativos.  De todo ello se deduce la conveniencia de ampliar la intervención hacia un enfoque preventivo más amplio y de carácter integral.

 

 

 

 

Tabla 4: Esquema Protocolo para la detección precoz

Periodo

Principales situaciones de riesgo

(I) RN y lactantes

1.      Alto riesgo social

2.      Alto riesgo biológico

3.      Alto riesgo sensorial

 

(II) > 2 años

1.      Antecedentes personales de riesgo no controlados anteriormente

2.      Riesgo desarrollo psicomotor

3.      Riesgo desarrollo lenguaje-comunicación (ausencia/ limitación/distorsión/intención comunicativa)

4.      Riesgo ante problemas de atención

5.      Riesgo ante problemas de conducta

6.      Riesgo ante trastornos emocionales

 

 

 

 

 

Paralelamente a los criterios establecidos en el protocolo, parece oportuno recordar que, en determinados casos y dadas las dificultades materiales y de tiempo con que en la práctica habitual, pueden atenderse y valorarse muchos casos por parte del profesional, consideramos muy importante valorar los comentarios de los padres y la percepción que éstos tienen o no de una dificultad en el desarrollo normalizado de su hijo/a.   En todo caso, a la hora de realizar o plantear una derivación complementaria, nos parece siempre prioritario el juicio clínico del profesional competente.

 

 

Los modelos o protocolos de Derivación y Seguimiento hacen referencia a aquellos que se han considerado útiles para iniciar los contactos oportunos entre servicios de pediatría y servicios de atención temprana (derivación hacia los SAIT), así como aquellos de devolución de información a los pediatras tras una primera valoración y/o comienzo de tratamiento específico y con posterioridad, información tras finalización de los mismos (comunicación de inicio y fin de tratamiento).

 

Por otra parte, si se estima necesario realizar un seguimiento más específico de la evolución de los casos, normalmente se cuenta con la disposición de los diferentes profesionales de mantener una comunicación abierta (siempre que las circunstancias profesionales lo permitan), utilizándose las vías que se crean más oportunas (contactos directos, telefónicos, transmisión de informes específicos,

etc).

 

A partir de las detecciones y derivaciones seguidas hasta los servicios de atención temprana, resulta fundamental el concepto de devolución de información, bien como valoración inicial,  comienzo o finalización  de tratamiento específico.  El hecho de establecer un flujo continuo de información básica estandarizada entre diferentes servicios y profesionales redunda con toda probabilidad en la calidad de la asistencia prestada, pues, entre otras razones, permite una intervención más amplia e integral, reduce los tiempos de espera,  facilita el acceso de las familias a los recursos públicos,  favorece la unificación de criterios y conceptos comunes en la atención temprana, etc.

 

 

 

 

PUESTA EN MARCHA

 

                Una vez consensuados los modelos básicos a utilizar entre los miembros del referido grupo de trabajo intersectorial, el siguiente paso era poner en conocimiento de toda la comunidad pediátrica del área sanitaria de referencia (Osuna - Estepa- Ecija) las actividades realizadas para impulsar definitivamente un modelo de colaboración entre servicios sanitarios y servicios de atención temprana.

 

Con este motivo, a mediados de marzo del pasado año 2000, tuvo lugar un primer encuentro entre profesionales de pediatría, trabajo social y atención temprana de la zona ya señalada.  Esta reunión se propició a través de la Dirección de Planificación, Programas y Servicios del Hospital y tuvo como sede el SAIT de Osuna.  Circunstancia esta que se estimó oportuna para facilitar el conocimiento directo de este servicio (SAIT) por parte de los pediatras del área sanitaria, para la mayoría de los cuales resultaba poco o nada conocido.  Este hecho, aparentemente “anecdótico”, nos da pie a valorar significativamente cómo el grado de conocimiento o información  directa que se tiene de un servicio ajeno al organigrama o estructura funcional del otro (sociales y sanitarios en este caso), así como de sus profesionales de referencia, puede condicionar considerablemente la dinámica de coordinación que se establezca o la percepción de su necesidad o utilidad en un sentido u otro, independientemente de un análisis de necesidades o demandas puramente objetivo.     

 

            En este primer encuentro se expusieron y debatieron las principales inquietudes y propuestas básicas de actuación que se pretendían consensuar.  En síntesis, se acordó iniciar la aplicación de los protocolos técnicos estandarizados que se proponían (potenciando así las vías de comunicación interdisciplinar entre los sectores sociales y sanitarios implicados). Al mismo tiempo, se contempló la conveniencia de establecer posteriores encuentros y actividades comunes en la línea de evaluar más detalladamente la aplicación práctica del programa de coordinación y fortalecer los objetivos básicos que dan sentido a todo este planteamiento general, a través de la continuidad y participación de los sectores implicados.

 

 

 

EVALUACIÓN

 

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