RECOMENDACIONES PARA ESTIMULAR EL DESARROLLO DEL LENGUAJE

Mª Ángeles Pérez Arbelo.

Mª Asunción Fuertes Rodríguez.

Isabel A. Carrillo Hernández-Siverio.

(Logopedas de los Equipos de Orientación

Psicopedagógica de la Consejería de

Educación del Gobierno de Canarias)

 

http://nti.educa.rcanaria.es/cep_sc_tenerife/recursos/revista/gaveta8_jun02/recomendaciones.htm


En el siguiente texto exponemos la experiencia que hemos llevado a cabo con tutores de Educación Infantil, sobre la estimulación del lenguaje oral a través de recomendaciones que facilitan el desarrollo del mismo, tanto en el contexto escolar como en el familiar.

Una de las demandas planteadas por los profesores de Educación Infantil en la mayoría de las Comisiones de Coordinación Pedagógica de los centros, es el asesoramiento en el área de la Comunicación y el Lenguaje. Esta demanda resulta lógica ya que la estimulación del lenguaje es fundamental, principalmente en estas edades, pues sirve no sólo para comunicarse, sino que a la vez es un elemento facilitador en el desarrollo del pensamiento, la personalidad y el nivel cultural del niño.

     Ante esta situación,  nos planteamos recoger de forma esquemática aquellas recomendaciones básicas que de manera informal solemos dar cuando intervenimos en las aula y los docentes nos plantean estas demandas. Con toda seguridad, la mayoría de ellas ya se están llevando a cabo, y en ciertas ocasiones se realizan sin conocer el fin que lo justifique. Así pretendemos dar  orientaciones a la vez que clarificar y organizar la intervención. Estas pautas no se puede contemplar de forma aislada, es necesario la actuación conjunta y coordinada de  los contextos donde interactua el niño, es decir,  escuela y familia; por lo que las recomendaciones deben ser extensivas a esta última.

Recomendaciones

Hemos desglosado este apartado en diversos objetivos que favorecen la estimulación del lenguaje, los cuales detallamos a continuación:

·         Desarrollar aptitudes de observación:

 Es conveniente   observar antes de intentar enseñar o corregir.

Hay que partir de lo que cada niño quiere, necesita o desea y en función de ello adecuar nuestra forma de actuar. Las posibilidades del niño marcan la pauta.

Sabiendo identificar tanto las conductas verbales como las no verbales del niño, el adulto puede introducir respuestas que favorezcan la comunicación.

 ·         Evitar la conducta directiva:

Debemos ser flexibles y evitar imponer al niño en todo momento nuestro criterio.

Nuestra intervención en la actividad del niño debe enriquecerla, dándole ideas, sugiriéndole alternativas o como sujeto de sus iniciativas.

Haciendo que nuestros mensajes verbales sean lo menos directivos posibles, favorecemos el incremento de las intervenciones del niño.

·         Ajustar nuestro lenguaje:

 A la hora de comunicarnos con el niño debemos simplificar el lenguaje que vamos a utilizar, para ello sería conveniente:

- Hablar más despacio.

- Pronunciar correctamente sin exagerar ni gritar.

- Repetir si es necesario y/o intentar decir lo mismo de otra forma.

- Respetar el turno de palabra.

- Utilizar gestos naturales para facilitar la comprensión.

- Adecuar el tamaño y la dificultad de los mensajes al nivel del niño.

- Utilizar frases simples pero correctas.

- Evitar enunciados interrumpidos o desordenados.

- Favorecer la comprensión por parte del niño con preguntas alternativas.

- Atender y escuchar antes de hablar.

- No responder por él, dejar que se exprese libremente.

- Adoptar una actitud positiva frente al niño, alentándole y felicitándole ante sus progresos.

·         Crear situaciones comunicativas:

Debemos buscar  momentos para compartir experiencias, juegos y todo tipo de actividades que favorezcan la conducta comunicativa con el niño. Podemos utilizar objetos y situaciones de la vida cotidiana, juguetes del niño, juegos infantiles, canciones, retahílas,  veo-veo, libros de imágenes y cuentos.

Disponer la colocación del aula de forma que se favorezca la comunicación, bien en gran circulo  bien en pequeños grupos.

El niño necesita ver y oír a la persona que le habla, por ello debemos colocarnos a su altura y evitar ambientes ruidosos

Respetar ciertos espacios de tiempo en el que el niño se exprese libremente.

Fomentar la interacción del alumno con el resto de la comunidad escolar (otros alumnos, profesores, cuidadores, ... ).

Crear un espacio o “rincón” de escucha donde se podrían realizar actividades como la asamblea y la hora del cuento. La asamblea es aconsejable realizarla a diario, al empezar la jornada, compartiendo experiencias, planificando lo que vamos a hacer a lo largo de la jornada. Respecto al cuento debemos buscar el momento más adecuado, creando una actividad participativa, activa y lúdica. Proponemos el “cuento por entregas”, “cuentos sin final”, “inventar un cuento entre todos”, “poner el nombre a los protagonistas”, ... .Los cuentos deben ser cortos y adaptados a las edades de los alumnos.

·         Eliminar conductas negativas:

Se debe intentar controlar todo tipo de actitud negativa ante el lenguaje del niño.

Es aconsejable controlar las manifestaciones de ansiedad ya que una situación relajada favorece una emisión más abundante y fluida.

Evitar las riñas, los comentario despectivos o castigos relacionados con el lenguaje.

Eliminar las correcciones del tipo "eso no se dice así", en su lugar le repetiremos la frase o palabra de forma correcta, incluso ampliando la misma, por ejemplo, "la tasa es banca"/ "si, la casa es blanca y grande".

Felicitar y premiar cada meta alcanzada.                    

A modo de conclusión

Nuestra propuesta no supone un añadido al trabajo del profesor, son una serie de aspectos a tener en cuenta en la dinámica general del aula, con una metodología activa y participativa en la que se parte de cada realidad y se contextualiza la intervención.

La experiencia de presentar y  llevar a cabo estas recomendaciones nos hace ver la conveniencia de continuar en esta línea  pues ha servido para orientar a la vez que organizar la intervención en el aula en el área de la comunicación y el lenguaje.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

Crystal, David. ( 1981 ). Lenguaje Infantil, aprendizaje y lingüística. Ed. Médica y Técnica.

Gallego Ortega, J.L., (1999). Calidad en la intervención logopédica. Estudio de casos. Ed. Aljibe.

Gallardo Ruíz, J. R., Gallego Ortega, J.L., ( 1993 ). Manual de logopedia escolar. Un enfoque práctico. Ed. Aljibe.

HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, JUANA Mª., (1995). Propuesta Curricular en el área del lenguaje. Educación Infantil y alumnos con trastornos de la comunicación. Ed.: CEPE.

Monfort, Marc, Juárez Sánchez, Adoración (1990 ). El niño que habla. El  lenguaje oral en preescolar. Ed. CEPE

Peña Casanova, J. ( 1998 ). Manual de Logopedia. Ed. Masson.

 

 


 

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