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Introducción
La Estimulación temprana es una
intervención global destinada a los niños en edades comprendidas entre
los 0 y los 6 años de edad cronológica. Abrimos un primer debate, y
proponemos ampliar la edad de intervención, en lugar de reducirla como
se propuso en algún momento. Creemos necesaria la ampliación de la
edad en función de las características de los niños y la respuesta al
tratamiento. Proponemos un criterio de desarrollo y no un criterio
cronológico para establecer el límite de edad para acceder a este tipo
de tratamiento, cuyo objetivo principal es rehabilitar, habilitar, y
capacitar funcionalmente al sujeto – paciente. Otra alternativa sería
la de contar con un tratamiento de estas características para todas las
edades, estimulando en cada edad de desarrollo los aspectos básicos de
la etapa evolutiva.
La Atención Temprana es una intervención global que suele
complementarse y coordinarse con otros tratamientos específicos,
frecuentemente con fisioterapia y logopedia. Su objetivo general es
habilitar o rehabilitar el desarrollo en aspectos biológicos, psicológicos
y sociales, sus acciones están destinadas a promover reacciones
conductuales existentes, a crear reacciones o inhibir conductas y a
proveer de herramientas e instrumentos específicos conductales y
materiales para adecuar el funcionamiento del sujeto a las exigencias
sociales, proporcionándole medios para adquirir conocimientos por
procedimientos distintos a los empleados para la población no
discapcitada, o actualmente no discapacitada. Proponemos la coexistencia
y coordinación de tratamientos globales y específicos, su
complementariedad es necesaria para la adecuada coordinación del
desarrollo personal. La necesidad de intervenciones globales,
individuales y grupales deben continuarse y complementar las
intervenciones específicas y rehabilitadoras: logopedia, fisioterapia,
psicomotricidad,no son tratamientos excluyentes. La intervención
temprana debe considerarse un marco de actuación de aprendizajes en
funcionamiento, de inicio de habilidades y de la posibilidad de ejecutar
lo aprendido en un medio menos exigente o más seguro emocionalmente que
el social, el de la vida real. Es la oportunidad de poner en práctica
habilidades, hacer uso de las mismas y ajustarlas en la práctica. La
propuesta a debate es ampliar el concepto de tratamiento y entender la
intervención como tratamiento habilitador, rehabilitador, lúdico,
recreativo, un espacio simulador de experiencias que permita ejercitar
las habilidades sociales en uso.
La Atención Temprana se lleva a cabo en Centros específicos o en
Centros privados. Nuestra propuesta es incluir la intervención temprana
en la escuela infantil. Una escuela inclusora es la que proporcionar las
ayudas necesarias a los alumnos según sus características. De igual
manera que incluye al maestro de apoyo, logopeda, psicomotricista,
fisioterapeutas, audición y lenguaje debe incluir al técnico de
estimulación temprana así como los materiales y recursos necesarios
para que puedan beneficiarse una mayor cantidad de niños con
discapacidad o sin ella pero con una problemática mínima o trastornos
mínimos del desarrollo que precisan de intervenciones mínimas y
puntuales no suficientemente graves para ser derivados a Centros de
Estimulación o a Salud Mental Infantil. Existen una serie de problemas
infantiles en la escuela que podrían benefiarse de la Atención
Temprana. No encontramos ningún impedimento para que no pueda llevarse
a cabo este tipo de tratamiento dentro de la escuela. Este es un gran
debate que proponemos, la Estimulación Temprana en la escuela infantil
los pros y los contras. Los beneficios pueden ser enormes tanto para la
familia, niño como para el maestro, los inconvenientes pocos no hemos
encontrado ninguno de peso suficiente que merezca ser comentado.
Proponemos la creación de aulas de estimulación temprana en la escuela
infantil.
Y finalmente, una última propuesta es la creación de unidades de
Atención Temprana en los Centros de Atención Primaria, cuyo objetivo
sería el tratamiento de patologías comunes o mínimas no derivables a
salud mental. Unidades puente que faciliten tratamientos clínicos-educativos
que permitan atender la demanda existente de trastornos emocionales,
conductuales entre otros, en las primeras etapas infantiles de
desarrollo.
Abrimos este debate, con la intención de ofrecer alternativas que se
ajusten a las necesidades de demanda actual de tratamiento de problemas
y trastornos en la infancia y ampliar el campo de acción terapéutica
situando la Atención Temprana en los primeros niveles de asistencia.
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