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Intervención
El proceso de intervención se basa
en la aplicación de unos programas de estimulación que parten de las
secuencias normales del desarrollo evolutivo.Planificamos los objetivos
que nos proponemos conseguir para cada niño en concreto teniendo en
cuenta sus necesidades, no su edad cronológica. Se van confeccionando
los programas de tal manera que se estimulen los aspectos más
deficitarios del niño de una forma integrada dentro de su
funcionamiento global, tratando de que sean funcionales. Intentamos que
se pongan en práctica a través de rutinas o actividades que sean
motivadoras para el niño y para los padres.
Principalmente, la intervención comienza informando, apoyando y
asesorando a las familias motivándoles a colaborar y participar en los
objetivos que se vayan a desarrollar en el programa. Se les propone el
utilizar situaciones y objetos de la vida diaria que motiven e inciten
al niño a interactuar en la vida familiar. Se insiste en hacerles
participes de las actividades familiares para que puedan fomentar y
desarrollar la capacidad de generalización y la iniciativa del niño.
Es importante que dentro del ámbito familiar se dé un uso funcional a
todo lo que el niño va aprendiendo en las sesiones; poner en práctica
lo que aprende, para mejorar en su autonomía personal y para enriquecer
su juego.
Nuestra intervención en A.T. es : global, sistemática, individualizada
y secuencial.
Global, porque se tiene en cuenta el desarrollo integral del niño/a
(aspectos motores, cognitivos y afectivo-relacionales) así como a la
familia.
Sistemática, porque se trabaja con el niño/a en un programa de
estimulación previamente elaborado de acuerdo con su edad de desarrollo
y con las expectativas-necesidades del niño/a dentro de su familia.
Desde este punto de vista, los objetivos y actividades a seleccionar
dentro de un programa son aquellos que potencian el desarrollo evolutivo
del niño/a siendo a la vez funcionales dentro de su ambiente.
Individualizada, porque desde su enfoque personalizado implica la
elaboración de un diseño específico con objetivos y pautas adaptadas
a cada niño/a en cada una de las áreas del desarrollo evolutivo.
Y secuencial, porque cada ítem de desarrollo alcanzado por el niño/a
en cualquiera de las áreas sirve de punto de partida para alcanzar el
siguiente.
Para una mejor toma de datos y análisis, así como para la evaluación
del progreso, dividimos el programa en 4 áreas fundamentales:
· Área motora gruesa: para facilitar el desarrollo motor del niño/a,
así como la coordinación y el equilibrio estático y dinámico.
· Área perceptivo-cognitiva: para mejorar el área sensorial, la
prensión, la coordinación óculo-manual, la cognición y el juego simbólico.
· Área de comunicación y lenguaje. Sociabilidad: el objetivo
prioritario será la comunicación. Para ello se facilitará desde el
principio la aparición de un vínculo seguro entre la familia y su
hijo/a. Transmitimos a la familia la posibilidad de identificar e
interpretar las señales comunicativas de su hijo/a y como consecuencia
darles la respuesta adecuada y contingente.
· Área de Ayuda a sí mismo: para mejorar la autonomía en alimentación,
vestido, sueño, autocuidado...
El programa (intervención) es comunicado a la familia por escrito que,
también, puede observar la sesión del profesional con su hijo/a.
Durante los dos primeros años de vida (aproximadamente) los padres
suelen entrar en las sesiones; de esta forma, se facilita el trabajo
conjunto con la familia. Posteriormente, pueden asistir siempre que lo
deseen y ,por lo menos, se les pide que lo hagan cuando hay un cambio en
la programación.
En LOGOPEDIA partimos de la intervención activa, no impuesta, sino
motivadora, para conseguir la intencionalidad comunicativa del niño/a.
A partir de aquí, tendrá sentido la estimulación del lenguaje
comprensivo y expresivo.
Si el niño/a precisa FISIOTERAPIA la metodología que se utiliza es
BOBATH. El concepto del tratamiento está basado en la importancia de
dos factores:
1.- La interferencia de la lesión en la maduración normal del cerebro,
que
conduce al retraso o interrupción del desarrollo motor.
2.- La presencia de patrones anormales de postura y movimiento, debido a
la liberación de la actividad refleja postural anormal.
Es un tratamiento neuroevolutivo, puesto que tiene en cuenta dos
aspectos fundamentales: déficit evolutivo y déficit neurológico.
Para lograr un tratamiento ajustado a las necesidades de cada niño/a,
es necesario hacer una buena valoración. Ésta deberá determinar qué
es lo que impide el tono y el movimiento normal.
Si se valora la necesidad de que un niño/a participe en una sesión de
grupo, pasará a sesión de PSICOMOTRICIDAD.
El trabajo en grupo tiene como objetivo fundamental el intentar paliar
las dificultades que los niños/as presentan en su integración en la
escuela infantil o colegio.
El análisis de estas dificultades han sido valoradas por el equipo tras
el contacto y coordinación con las escuelas / colegios y con los
Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica.
PSICOTERAPIA: La psicoterapia de juego es la técnica empleada para
superar los problemas emocionales del niño/a, mediante el juego y a
través de la relación con un psicoterapeuta.
APOYO Y TERAPIA FAMILIAR: Somos conscientes, como profesionales del
“remolino” emocional (amor, rechazo, culpa...) que se produce en las
familias que han fantaseado con un hijo/a deseado y se encuentran con un
handicap.
Por esto sabemos, que es desde los profesionales desde donde debe partir
el “empuje” que haga realidad el que las familias participen en los
programas de intervención temprana.
Desde esta perspectiva, es decir, desde la relación familia-niño/a-terapeuta,
se posibilitará :
* La participación conjunta en un programa de intervención..
* El cambio de actitudes de la familia: “aprender”, “ensayar”
nuevas formas de relación y educación.
* El cambio desde el profesional: el terapeuta descubre a través de la
familia, una imagen distinta del niño/a que le abre nuevos caminos de
intervención.
La intervención terapéutica de los profesionales proporcionará a los
padres un espacio para hablar de estos sentimientos, en la medida que
puedan hacerlo, respetando su dolor y su tiempo. De esta forma se podrán
conocer más a sí mismos y serán más libres para aceptar y ayudar a
su hijo.
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