|

Introducción
La escolarización paulatina y
creciente de niños y niñas en las Escuelas Infantiles es un hecho
incuestionable. Actualmente está conseguida prácticamente la
escolarización del 100 % de los niños y niñas de 3 a 6 años en
centros educativos (la escolarización en el tramo 3-4 años es del
98,1%) mientras que en el tramo de 0 a 3 años, esta escolarización es
mucho menor, entre otras razones, por la insuficiente oferta pública y
privada de plazas en Escuelas Infantiles o por la decisión de muchas
familias de postergar la escolarización. En todo caso, este aumento de
la escolarización en el tramo 0-3 trae consigo la incorporación de
alumnos con necesidades educativas especiales en las escuelas y la
atención especializada que ello conlleva.
Por otra parte, cada vez más las investigaciones están poniendo de
manifiesto la necesidad de una Atención Temprana con los niños y niñas
con necesidades transitorias o permanentes para desarrollar unas
potencialidades y unas capacidades que de otra manera se desarrollarían
en menor medida. En este sentido, la Escuela Infantil cumple una función
de absoluta importancia, al igual que los Centros de Atención Temprana.
Según el Libro Blanco de la Atención Temprana , “el principal
objetivo de la Atención Temprana es que los niños que presentan
trastornos en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlos, reciban (...)
todo aquello que desde la vertiente preventiva y asistencial pueda
potenciar su capacidad de desarrollo y de bienestar, posibilitando de la
forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y
social, así como su autonomía personal. (...) Todas las acciones e
intervenciones que se llevan a cabo en Atención Temprana deben
considerar no sólo al niño, sino también a la familia y a su
entorno”
La Administración Educativa vela por la integración de los niños y niñas
con necesidades educativas especiales en el sistema escolar promulgando
leyes y desarrollando políticas que las implementen para lograr el
citado objetivo. Así nacen los equipos de orientación que atienden el
tramo 0-6 en el ámbito educativo y son dependientes de la Consejería
de Educación de la CAM. Hay dos tipos: los Equipos de Atención
Temprana (EAT) y Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP).
Los EAT atienden actualmente las Escuelas Infantiles y Casas de Niños,
generalmente en el tramo 0-3, mientras que los EOEP atienden a los
Colegios de Educación Infantil y Primaria, es decir, los niños y niñas
entre 3 y 6 años.
Están formados por orientadores con la especialidad de Psicología y
Pedagogía, profesores de Pedagogía Terapéutica, profesores de Audición
y Lenguaje y Trabajadores Sociales. Tienen dos líneas de trabajo: una,
con las Escuelas Infantiles y Casas de Niños que atienden, en las que
realizan asesoramiento psicopedagógico, apoyo directo a niños y niñas
con necesidades educativas especiales y, en general, apoyo al proceso
educativo de las Escuelas; la otra línea, es el trabajo del sector, en
el que se trabaja de manera coordinada con hospitales, Centros de Atención
Temprana (CAT), pediatras, servicios sociales, etc. para realizar un
trabajo preventivo con aquellos niños y niñas que son susceptibles de
necesitar apoyo educativo.
En general, manejamos información de alto contenido técnico y nos
enfrentamos al reto de sacar el máximo posible de niños y niñas, que
en muchos casos, tienen fuertes limitaciones en sus potencialidades por
lo que la dificultad de la intervención es notoria.
Por otra parte, la consideración del carácter educativo de la Educación
Infantil en toda la etapa 0-6 hace que desde los servicios educativos
que actuamos en esta etapa nos planteemos un trabajo fuertemente
especializado a la vez que colaborativo con los profesionales que están
directamente con los niños y niñas, diferenciando de manera nítida el
primer ciclo 0-3 y el segundo 3-6 en función de las diferencias
evolutivas de los niños y niñas de esta etapa, aunque en ningún caso
tomando ambos ciclos como independientes.
En la presente comunicación, nos referiremos al ámbito educativo, en
general y al de los Equipos de Atención Temprana, en particular, aunque
el trabajo desde la Escuela está íntimamente relacionado con los otros
ámbitos de la Atención Temprana: los servicios de salud, los servicios
sociales y comunitarios y, por último, los centros de desarrollo
infantil y atención temprana.
A tenor de lo planteado en esta introducción, puede comprenderse que
para dar respuesta a las necesidades educativas de los niños con
necesidades educativas especiales que se escolarizan en las Escuelas
Infantiles es necesario un trabajo técnico y riguroso que exige unos
conocimientos muy específicos. En este sentido, ¿Es suficiente con la
formación inicial con la que se accede al puesto de trabajo para
afrontar el trabajo en Atención Temprana?
|