La necesidad de formación en Atención Temprana: Un reto pendiente.

Víctor Cuevas.

Psicopedagogo. Equipo de Atención Temprana, Parla. Madrid

E-mail: vcuevas@inicia.es

PALABRAS CLAVE: Formación docente, Atención Temprana.

Fuente original: http://www.psiquiatria.com/interpsiquis2003/10148/


 

Resumen

Nos planteamos la necesidad urgente de formación de los distintos profesionales que trabajan en el ámbito educativo en general y específicamente la necesidad de formación de los profesionales de los Equipos de Atención Temprana. Hemos realizado una revisión exhaustiva de los diversos programas de formación relacionados con el campo de la Atención Temprana: formación de maestros, profesionales de servicios de la Comunidad, licenciados en psicología, pedagogía y psicopedagogía entre otros. Hemos revisado la formación de postgrado en las distintas universidades públicas y privadas y podemos concluir afirmando la ausencia de una formación básica, específica, mínima y especializada en Atención Temprana. Existen los profesionales y técnicos de la estimulación temprana pero no existe una titulación oficial básica o una formación especializada en este campo.


Introducción

La escolarización paulatina y creciente de niños y niñas en las Escuelas Infantiles es un hecho incuestionable. Actualmente está conseguida prácticamente la escolarización del 100 % de los niños y niñas de 3 a 6 años en centros educativos (la escolarización en el tramo 3-4 años es del 98,1%) mientras que en el tramo de 0 a 3 años, esta escolarización es mucho menor, entre otras razones, por la insuficiente oferta pública y privada de plazas en Escuelas Infantiles o por la decisión de muchas familias de postergar la escolarización. En todo caso, este aumento de la escolarización en el tramo 0-3 trae consigo la incorporación de alumnos con necesidades educativas especiales en las escuelas y la atención especializada que ello conlleva.

Por otra parte, cada vez más las investigaciones están poniendo de manifiesto la necesidad de una Atención Temprana con los niños y niñas con necesidades transitorias o permanentes para desarrollar unas potencialidades y unas capacidades que de otra manera se desarrollarían en menor medida. En este sentido, la Escuela Infantil cumple una función de absoluta importancia, al igual que los Centros de Atención Temprana.

Según el Libro Blanco de la Atención Temprana , “el principal objetivo de la Atención Temprana es que los niños que presentan trastornos en su desarrollo o tienen riesgo de padecerlos, reciban (...) todo aquello que desde la vertiente preventiva y asistencial pueda potenciar su capacidad de desarrollo y de bienestar, posibilitando de la forma más completa su integración en el medio familiar, escolar y social, así como su autonomía personal. (...) Todas las acciones e intervenciones que se llevan a cabo en Atención Temprana deben considerar no sólo al niño, sino también a la familia y a su entorno”

La Administración Educativa vela por la integración de los niños y niñas con necesidades educativas especiales en el sistema escolar promulgando leyes y desarrollando políticas que las implementen para lograr el citado objetivo. Así nacen los equipos de orientación que atienden el tramo 0-6 en el ámbito educativo y son dependientes de la Consejería de Educación de la CAM. Hay dos tipos: los Equipos de Atención Temprana (EAT) y Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP).

Los EAT atienden actualmente las Escuelas Infantiles y Casas de Niños, generalmente en el tramo 0-3, mientras que los EOEP atienden a los Colegios de Educación Infantil y Primaria, es decir, los niños y niñas entre 3 y 6 años.

Están formados por orientadores con la especialidad de Psicología y Pedagogía, profesores de Pedagogía Terapéutica, profesores de Audición y Lenguaje y Trabajadores Sociales. Tienen dos líneas de trabajo: una, con las Escuelas Infantiles y Casas de Niños que atienden, en las que realizan asesoramiento psicopedagógico, apoyo directo a niños y niñas con necesidades educativas especiales y, en general, apoyo al proceso educativo de las Escuelas; la otra línea, es el trabajo del sector, en el que se trabaja de manera coordinada con hospitales, Centros de Atención Temprana (CAT), pediatras, servicios sociales, etc. para realizar un trabajo preventivo con aquellos niños y niñas que son susceptibles de necesitar apoyo educativo.

En general, manejamos información de alto contenido técnico y nos enfrentamos al reto de sacar el máximo posible de niños y niñas, que en muchos casos, tienen fuertes limitaciones en sus potencialidades por lo que la dificultad de la intervención es notoria.
Por otra parte, la consideración del carácter educativo de la Educación Infantil en toda la etapa 0-6 hace que desde los servicios educativos que actuamos en esta etapa nos planteemos un trabajo fuertemente especializado a la vez que colaborativo con los profesionales que están directamente con los niños y niñas, diferenciando de manera nítida el primer ciclo 0-3 y el segundo 3-6 en función de las diferencias evolutivas de los niños y niñas de esta etapa, aunque en ningún caso tomando ambos ciclos como independientes.

En la presente comunicación, nos referiremos al ámbito educativo, en general y al de los Equipos de Atención Temprana, en particular, aunque el trabajo desde la Escuela está íntimamente relacionado con los otros ámbitos de la Atención Temprana: los servicios de salud, los servicios sociales y comunitarios y, por último, los centros de desarrollo infantil y atención temprana.

A tenor de lo planteado en esta introducción, puede comprenderse que para dar respuesta a las necesidades educativas de los niños con necesidades educativas especiales que se escolarizan en las Escuelas Infantiles es necesario un trabajo técnico y riguroso que exige unos conocimientos muy específicos. En este sentido, ¿Es suficiente con la formación inicial con la que se accede al puesto de trabajo para afrontar el trabajo en Atención Temprana?


La formación inicial

Según hemos comentado anteriormente, existen distintos profesionales que trabajan en los EAT y EOEP. Analicemos la formación inicial de cada uno de ellos.

Empecemos por los orientadores con la especialidad de Psicología y Pedagogía, (del Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria). Los orientadores tienen como funciones, dentro de los E.A.T., las de realizar las evaluaciones psicopedagógicas de los niños con discapacidad o sospecha de retraso para determinar sus necesidades educativas especiales y proponer estrategias de adaptación curricular para el trabajo dentro del aula con estos niños y niñas, dando pautas de trabajo a las maestras, orientando acerca de las estrategias de aprendizaje más adecuadas para estos niños, los instrumentos de aprendizaje que pueden usar o las más adecuadas formas de evaluación, entre otras, así como realizar el seguimiento y apoyo familiar correspondiente. Es un trabajo de asesoramiento colaborativo, en el que se trabaja directamente con los maestros dentro de las aulas y en colaboración con el resto de los profesionales del Equipo: maestros de Educación Especial, Audición y Lenguaje y Trabajador Social.

El acceso a la especialidad se realiza normalmente a través de las carreras de Psicología, Pedagogía o Psicopedagogía. Pues bien, en ninguna de ellas existe una especialidad en Atención Temprana. Veamos, a modo de ejemplo, los planes de estudio de estas licenciaturas impartidas en la Universidad Complutense de Madrid. La licenciatura en Psicopedagogía , con una carga lectiva total de 142 créditos (es una licenciatura de segundo ciclo) tiene dos especialidades: Orientación y Asesoramiento, y Educación Especial. Aunque como optativa de segundo curso se oferta “Técnicas de Intervención Temprana” con 4 créditos de carga lectiva, la especialidad de Educación Especial no está dirigida al trabajo en Atención Temprana de forma específica, sino al trabajo con personas con discapacidad de manera general: niños, adolescentes o adultos. Es evidente la especificidad del trabajo con niños y niñas de 0 a 6 años como para pasar por alto este detalle.

En la licenciatura de Pedagogía hay una carga lectiva total de 327 créditos a lo largo de cinco curso y existen tres especialidades intracurriculares: Pedagogía Escolar, Pedagogía Social y Pedagogía Laboral. En ninguna de ellas existe relación alguna con la Atención Temprana, ni siquiera en la oferta de optativas.

Por último, en la carrera de Psicología la carga lectiva total es de 355 créditos repartida entre los cinco cursos académicos y encontramos cinco especialidades a partir del cuarto curso: Psicología Educativa, Psicología Clínica y de la Salud, Psicología del Trabajo, Psicología Social y Psicología y Ciencia Cognitiva. Tampoco ninguna de estas especialidades hacen referencia al ámbito propio de la Atención Temprana y ni siquiera Psicología Educativa tiene unas asignaturas relacionadas con el tema. En la especialidad de Psicología Clínica y de la Salud encontramos Evaluación Clínica Infantil con una carga horaria de 4 créditos, una asignatura obligatoria que al menos te puede introducir en el tema de la valoración de los niños y niñas de estas edades.

A tenor de la carga horaria podríamos decir que los licenciados en Psicología adquieren una mayor formación general aunque, en ningún caso, directamente relacionada con Atención Temprana. Podríamos concluir, pues, que ninguna de las tres carreras toma en consideración la especificidad de la Atención Temprana en sus planes de estudio, aunque de hecho, cualquiera de los licenciados pueda trabajar en este ámbito. Surge entonces la pregunta: ¿cómo compensar la falta de formación inicial adecuada?

Respecto a los maestros con la especialidad de Pedagogía Terapéutica, diremos que el título más habitual es el de Diplomado en Magisterio, especialidad de Educación Especial . Los maestros de apoyo, como son conocidos en el ámbito educativo, tienen como funciones principales, las de apoyar de manera directa a los niños y niñas con necesidades educativas especiales dentro del aula, desarrollando la adaptación curricular individualizada propia de ese niño, en colaboración del maestro del aula y del resto del EAT. Su trabajo es directo con el niño, realizando labores de modelado cara a la maestra del aula que es quien llevará el peso de la clase.


En la Universidad Complutense de Madrid esta especialidad tiene una carga lectiva total de 207 créditos a lo largo de tres cursos. Quizás esta diplomatura tenga mayor relación con las tareas que luego va a desempeñar el maestro de apoyo en un E.A.T. En esta diplomatura encontramos asignaturas como Estimulación Temprana del Desarrollo e Interacción Educativa Familiar con una carga de 4 créditos o La Intervención Pedagógica Temprana Preventiva, también de 4 créditos y ambas como optativas de segundo curso. Con una visión general de la Educación Especial, esta especialidad de Magisterio no cubre todas las necesidades reales del trabajo con niños y niñas con necesidades educativas especiales en la etapa de 0 a 3 años, tal y como también apunta Sáez-Rico (1997) para esta especialidad.

Los maestros con la especialidad de Audición y Lenguaje, cuyo título universitario es el Diplomado en Magisterio especialidad Audición y Lenguaje , tienen una carga lectiva total de 207 créditos repartidos en tres años, también en la Universidad Complutense de Madrid. Las funciones principales de este profesional en los Equipos de Atención Temprana tienen que ver con el abordaje de los problemas de la comunicación y el lenguaje de los niños con necesidades educativas especiales. Así, intervendrá de manera individual si es necesario con un trabajo de logopedia y facilitará estrategias de intervención a la maestra del aula.

En su plan de estudios encontramos también las optativas Estimulación Temprana del Desarrollo e Interacción Educativa Familiar y La Intervención Pedagógica Temprana Preventiva, ambas de 4 créditos al igual que en la especialidad de Educación Especial. Igualmente los maestros de Audición y Lenguaje tienen un déficit formativo para el abordaje profesional en Atención Temprana en el ámbito educativo, cuestión apuntada anteriormente por Sáez-Rico (1997).

Finalmente, los profesores de la especialidad de Servicios a la Comunidad han realizado los estudios de Diplomado en Trabajo Social . Dentro de los E.A.T. los Trabajadores Sociales tienen la función de poner al servicio de las familias los recursos comunitarios existentes para garantizar la plena satisfacción de las necesidades de los niños con necesidades educativas especiales y de sus familias desde todos los ámbitos.
En esta caso, siguiendo con los planes de la Universidad Complutense la carga lectiva total es de 207 créditos distribuidos en tres años. La referencia cercana al ámbito de la Atención Temprana la encontramos en la optativa Trabajo Social Familiar e Infantil, de 3 créditos o en la optativa Trabajo Social en el Campo Educativo, también de 3 créditos. No existe una aproximación a la Atención Temprana en sus asignaturas.


Los estudios de postgrado

La existencia de estudios de postgrado con unos contenidos específicos se fundamenta desde la necesidad de aportar una especialización acerca de unos temas que han sido abordados ya en una carrera universitaria. En principio, estos estudios, deben abordar los contenidos haciendo hincapié en su vertiente más práctica o profundizar en aquellos aspectos más importantes. De esta forma se permite a quien los curse acercarse a las demandas profesionales a las que se enfrenta en el mundo laboral. Esto también sucede porque los contenidos que se abordan en los programas de postgrado tienen un nexo común.

Si hablamos de la Atención Temprana en el ámbito educativo, la primera consideración que tenemos que hacer es que no existe una carrera previa en la cual hayas tenido una formación inicial específica. Las diversas carreras y su duración hacen que los que se planteen abordar estudios de postgrado en Atención Temprana partan desde situaciones muy diferentes y no equiparables. No es lo mismo acceder a Atención Temprana desde Psicología, Pedagogía o Magisterio especialidad Educación Especial. El denominador común es la insuficiente formación por lo que la existencia de estudios de postgrado podría cubrir esta carencia.

Ahora bien, los estudios de postgrado son una oferta limitada en sus plazas disponibles y cara en su precio, por lo que la posibilidad de ser alternativa está más que en entredicho.

Hemos realizado un recorrido por prácticamente todos los master y estudios de especialista en Atención Temprana disponibles en España y hemos podido comprobar, en primer lugar, la poca oferta existente y, en segundo lugar, la carencia en los en los contenidos abordados por algunos de ellos. Esta información se puede apreciar en el cuadro 1. Resulta, además, sorprendente la ausencia de oferta en casi todas las universidades públicas de Madrid: Autónoma, Alcalá, Carlos III y Rey Juan Carlos. En las privadas, encontramos oferta en la Camilo José Cela, mientras que en las restantes tampoco existe.

Prácticamente todos las universidades que ofertan estos cursos justifican la existencia de estos cursos en la necesidad de cubrir las carencias formativas de los profesionales que trabajan en el ámbito de la Atención Temprana.
CUADRO 1 Principales estudios de postgrado en Atención Temprana

 

 

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