Pensamiento no Verbal, Comunicación,
Imitación y Habilidades de Juego
desde una perspectiva de desarrollo.
Kerry Hogan, TEACCH Psychology Fellow
Agosto,
1997
Traducción para uso interno: Ana Bollullo. APNA. Cádiz.
Todos/as los
niños/as con o sin autismo, progresan a través de una serie de niveles de
desarrollo en tanto ellos/as dominan nuevas habilidades. Esta reseña tiene la
intención de servir a dos propósitos. Primero, están descritas las etapas de
desarrollo observadas en el pensamiento no verbal, comunicación, imitación y
juego. Muchos padres la han encontrado de gran ayuda para familiarizarse con
estas etapas como una manera de identificar el nivel actual de desarrollo de sus
niños/as y una ayuda para planificar futuros objetivos. Segundo, han sido incluidas
actividades de muestra como ejemplos de técnicas de enseñanza, que pueden ser
adaptadas a estos diferentes niveles de desarrollo. La mayoría de estas etapas
de desarrollo son comunes tanto en niños/as con autismo como en niños/as con
un desarrollo normal. Las actividades de enseñanza descritas aquí, sin
embargo, están adaptadas a los estilos de aprendizaje de los niños/as con
autismo.
Los/as niños/as con autismo demuestran generalmente un desigual patrón de desarrollo con habilidades no verbales que son su punto fuerte. Las actividades de enseñanza tienen más éxito cuando se ajustan al nivel de desarrollo actual de el/la niño/a. Sin reparar en el punto de partida de cada niño/a, todos/as los/as niños/as adquirirán más habilidades y atravesarán cada etapa de desarrollo para llegar a su propia pauta. Las actividades siguientes están reseñadas para ser ejemplos de actividades que fomentan el desarrollo de cada una de estas etapas. Sin embargo, están incluidos algunos consejos más complejos, los estados de desarrollo descritos aquí son más relevantes para un aprendizaje temprano de manera que pueden ser de mayor ayuda para los padres de niños/as jóvenes. Estas orientaciones están lejos de la globalidad y deberían estar adaptadas para sacar ventaja del interés y de la capacidad de cada niño/a a título individual.
Habilidades no Verbales o de
Pensamiento Visual
. Este
área es el punto fuerte de los/as niños/as con autismo. Cuando enseñe una
nueva habilidad intente pensar cómo podría enseñarla visualmente. En el
momento de enseñar una nueva habilidad, es más fácil su consecución
utilizando una propuesta visual.
.
Clasificación y Emparejamiento
Simple
1. La primera cosa que un/a niño/a aprende en este área es a coordinar
habilidades visuales con habilidades motoras. En su forma más sencilla esta es
la habilidad para mirar un objeto, alcanzarlo e intentar agarrarlo. Una vez que
el/la niño/a puede agarrar un objeto, aprenderá a manipularlo de formas más
complejas, como poner objetos dentro de ciertos lugares que pueden percibirse
visualmente. Esta habilidad puede ser desarrollada, en parte, al poner de
relieve el área o recipiente en el cual quiere que su niño/a coloque cada
objeto. Algunos/as niño/as aprenderán antes a sacar objetos fuera del
recipiente que a colocarlos dentro.
2. Luego, un/a niño/a aprenderá
a diferenciar unos objetos de otros. Este es el primer paso para aprender a
clasificar. Una de las maneras más exitosas para enseñar esta habilidad es
crear una tarea de clasificación que elimine la posibilidad de cometer errores.
Por ejemplo, podría hacer un recipiente con una abertura estrecha para
depositar tarjetas y una cuadrada para colocar bloques. Ningún objeto podrá
ser depositado en la abertura del otro, de manera que estará perfectamente
claro que algunos objetos son diferentes con respecto a otros y pertenecen a
distintos lugares.
3. Cuando un/a niño/a ha
aprendido a clasificar objetos en una tarea que elimina la oportunidad de
cometer error, puede aprender a clasificar objetos dentro de recipientes
similares. Por ejemplo su niño/a podría aprender a poner cucharas en un
recipiente y bolas en otro. Es más fácil aprender esta tarea si usted
obviamente, usa diferentes objetos, recipientes transparentes, de manera que su
niño/a pueda ver los objetos que van dentro de cada recipiente y muestras de
cada objeto claramente colocados dentro o sobre cada recipiente. Su niño/a
encontrará más fácil clasificar objetos si éstos, en cada categoría, son idénticos.(
Por ejemplo, idénticas cucharas de plástico blancas, idénticas pelotas de
tenis amarillas )
A
medida que su niño/a domine la habilidad para clasificar objetos, usted puede
cambiar algunas características de la tarea. Es importante recordar, sin
embargo, cambiar sólo un aspecto de la tarea cada vez, de manera que su niño/a
no llegue a la confusión o a la frustración. Por ejemplo, usted podría querer
animar a su niño/a a clasificar objetos con un mayor grado de similitud, ( en
vez de cucharas y bolas, clasificar cucharas y cuchillos ) pero usted no debería
introducir este cambio al mismo tiempo en que comience a utilizar recipientes
opacos.
4. Otro tipo de clasificación
que es aprendida sin problemas tempranamente, es la habilidad para clasificar
por características concretas de los objetos tales como el color y la forma. De
nuevo hay que comenzar haciendo esta tarea lo más fácil posible. Por ejemplo,
comenzar a clasificar objetos por el color más bien que empezar a clasificar imágenes
( clasificar objetos es más fácil porque éstos presentan más características
diferenciadoras que las imágenes ). Las diferencias entre objetos, por lo
tanto, son más propensas a ser significativas para su niño/a que las
diferencias entre imágenes. A medida que los objetos se vuelven más y más
similares su niño/a llegará a estar más atento tanto al color como a las
características diferenciadoras. Por ejemplo, usted debe avanzar de clasificar
cucharas blancas y pelotas de tenis amarillas, a pelotas de tenis amarillas y
pelotas grandes rojas; y luego, a pelotas grandes rojas y pelotas grandes
amarillas.
5. Los puzzles son también una
tarea de clasificación porque su niño/a está aprendiendo con ellos a colocar
objetos diferentes en recipientes diferentes. Los puzzles son como las tareas de
clasificación libres de error descritas anteriormente porque cada pieza sólo
puede encajar dentro de un lugar. Los más sencillos de todos son los puzzles de
encaje donde las piezas solamente encajan en el agujero con la forma correcta.
Estos puzzles pueden hacerse incluso más sencillos copiando la imagen que hay
sobre la pieza del puzzle y colocándola dentro del agujero donde la pieza va.
Este tipo de puzzles serán dominados pronto, antes incluso que los simples
rompecabezas. Recuerde elegir puzzles que sean compatibles con las habilidades
motoras de su niño/a. Los/as niños/as pequeños/as normalmente empiezan con
puzzles que tienen piezas grandes y mangos (asideros) para facilitarles el cogerlas
y el darles la vuelta.
6. Una habilidad visual más
difícil es emparejar. Con frecuencia, emparejar es más difícil que clasificar
porque no implica colocar los objetos apareados dentro de un recipiente, por lo
tanto, la tarea es menos clara visualmente. La gente piensa en emparejar como en
una actividad que implica hacer parejas de imágenes, cartas, números etc. Sin
embargo, podría también incluir actividades que requieran emparejar objetos idénticos
o emparejar objetos con dibujos o fotografías.
7. Una vez que su niño/a ha
dominado la habilidad de clasificar una variedad de tipos diferentes de objetos,
usted debería valorar si él/ella domina o no las imágenes. Una forma de
acceder a esta habilidad es ver si su niño/a puede emparejar objetos con imágenes.
El primer paso es ver si el/la niño/a es capaz de emparejar un objeto con una
imagen que tiene el mismo tamaño y color que el objeto. Esta tarea es incluso más
fácil si la imagen de muestra es presentada como un puzzle de encaje de manera
que el objeto encaje dentro del dibujo. Usted puede construir un dibujo de
encaje recortando la figura del objeto en una pieza de gomaespuma, situando un
dibujo a tamaño natural dentro de ese agujero , y apoyando ese dibujo mediante
la colocación de una segunda pieza de gomaespuma debajo de la primera. Una vez
que su niño/a puede emparejar objetos dentro de un recipiente mostrándole un
dibujo idéntico, usted puede intentar emparejar objetos con dibujos que sean más
pequeños o algo diferentes en color.
El
paso siguiente en el aprendizaje sobre dibujos, es hacer que su niño/a empareje
objetos y dibujos que son totalmente distintos. Por ejemplo, usted debería
volver a clasificar colocando un dibujo encima de un recipiente opaco y hacer
entonces que su niño/a clasifique objetos mediante el emparejamiento de éstos
y los dibujos colocados sobre los recipientes. Es importante, dominar el
emparejamiento de objetos con dibujos, antes de empezar actividades que
emparejen solo dibujos. El paso objeto/dibujo asegura que su niño/a entiende el
significado de los dibujos y no que solamente son imágenes diferentes que
pueden ser clasificadas o emparejadas por sus características visuales.
Distintos
tipos de dibujos serán más o menos significativos para su niño/a. Usted tendrá
que experimentar para ver con cual trabaja mejor. Algunos/as niños/as
encuentran las fotografías más fáciles de entender. Para otros niños/as las
fotos son demasiado literales. Ellos/as creen que una foto puede representar al
único objeto que está en la imagen y no a otros objetos. Los/as niños/as que
reaccionan de esta forma con fotos, probablemente tendrán más éxitos con
dibujos. Como las habilidades de emparejamiento y la comprensión de los/as niños/as
mejora, los dibujos podrán ir haciéndose más abstractos. Por ejemplo, dibujos
de formas lineales simples podrían finalmente ser usados para emparejar objetos
que tengan esa forma.
8. Cuando esté seguro de que
su niño/a domina las imágenes, debería intentar llevar a cabo trabajos que
impliquen clasificación de imágenes. De nuevo, empezar con tipos de tareas que
impliquen clasificaciones sencillas. Por ejemplo, las imágenes en cada grupo
serán idénticas y además serán muestras de las imágenes colocadas encima de
cada recipiente. Debería incluso colocar las imágenes en diferentes tipos de
tarjetas para poner de relieve las diferencias entre ellas. Tan pronto como su
niño/a domine estas formas de clasificación más sencillas, usted puede pasar
a tipos de clasificación más complicados de la misma forma que hizo con los
objetos.
los objetivos de la clasificación:
Muchos
padres se preguntan acerca del motivo de pasar mucho tiempo enseñando a los/as
niños/as a clasificar objetos e imágenes.
Primero,
la clasificación es una tarea atractiva para los/as niños/as con autismo por
las ventajas que suponen sus capacidades visuales. Cuando un/a niño/a está
aprendiendo a sentarse y trabajar, es de gran ayuda usar tareas que sean
significativas y fáciles de dominar.
Segundo,
clasificar atrae la atención de los/as niños/as hacia las diferencias entre
objetos. Los/as niños/as no autistas son capaces de aprender acerca de esas
diferencias usando el lenguaje. Ellos/as utilizarán preguntas del tipo "¿Qué
es esto?" y los adultos les enseñarán las etiquetas verbales que
demuestran las diferencias significativas entre objetos. Esas etiquetas no son
tan significativas para los/as niños/as con autismo, pero sí lo son las
diferencias visuales.
Tercero,
cuando un/a niño/a ha aprendido a clasificar objetos e imágenes sobre la base
de sus diferencias visuales, es cuando está preparado para aprender conceptos más
difíciles a través del proceso de clasificación. También será capaz de
empezar a aprender las etiquetas de objetos porque las diferencias entre éstos
ya han sido captadas por su atención, creando así etiquetas verbales más
significativas. Las siguientes etapas del desarrollo visual describen cómo
pueden ser aprendidos visualmente conceptos más complicados.
Técnicas de Clasificación y
Emparejamiento más Complicadas
9. Cuando un/a niño/a ha
aprendido a clasificar objetos e imágenes idénticos/as, puede empezar a
clasificar objetos que no lo sean tanto, pero que pertenezcan a la misma categoría.
Usando el ejemplo de la bola y la cuchara, el niño/a que puede clasificar
cucharas de plástico y bolas de tenis, puede entonces comenzar a clasificar
tipos de cucharas y tipos de bolas de diferentes tamaños. Ésto le conducirá a
la idea de que los objetos pertenecen a categorías: esas cucharas ya no son de
plástico blancas, pero son cosas que tienen un mango y una zona cóncava al
final. Aprender sobre las categorías es un tipo de aprendizaje conceptual. Casi
ninguna categoría o concepto puede ser enseñado visualmente. La idea de color
puede enseñarse poniendo a el/la niño/a a clasificar imágenes que son
diferentes, pero que tienen todas el mismo color.
10. Las habilidades y conceptos
académicos también pueden ser enseñados usando este método. Las letras y los
números también pueden ser clasificados. Por ejemplo, palabras que empiezan
con B y T pueden ser clasificadas dentro de recipientes que muestren las letras
B y T. Las etiquetas se pueden enseñar mediante la clasificación de diferentes
palabras. Los conceptos numéricos pueden aprenderse emparejando tarjetas que
llevan diversas pegatinas, con tarjetas sobre las que se ha escrito el número
correspondiente.
Los
conceptos básicos como "igual" o "diferente" pueden
aprenderse. Usted puede darle a su niño/a diversas bolsas de objetos, algunas
conteniendo objetos iguales y otras con objetos diferentes. Su niño/a puede
llegar a entender, a través del aprendizaje de prestar atención a las
diferencias entre objetos, que algunos de éstos son iguales y otros diferentes.
11. La clasificación y el
emparejamiento pueden ser útiles para el desarrollo del lenguaje porque da a
el/la niño/a muchas oportunidades para oir etiquetas verbales asociadas con señales
visuales como pueden ser un objeto o una imagen. Cada vez que su niño/a pone un
objeto dentro de un recipiente usted puede decir el nombre que designa a ese
objeto. Mientras él/ella clasifica cucharas o pelotas, usted puede decir
"cuchara" o "pelota" cada vez que deje caer una cuchara o
una bola dentro del recipiente. Procure usar la palabra que espera que su niño/a
vaya a usar. Por ejemplo sería más probable que él/ella empleara la palabra
"bola" que la palabra "bola de tenis". Los/as niños/as con
lenguaje que oyen repetidas veces la etiqueta verbal asociada a un objeto
significativo, quizás empiecen repitiendo la palabra durante la tarea y poco a
poco empezarán a usarlas en contextos naturales. Los/as niños/as sin lenguaje
que oyen estas etiquetas, también serán más tendentes a comprenderlas cuando
la oyen en otras situaciones.
Estas
etapas del desarrollo de las habilidades del pensamiento visual han sido
descritas con detalle porque constituyen uno de los caminos por el que los/as niños/as
con autismo aprenden. Casi todo lo que enseñamos implica, de algún modo,
habilidades visuales. Cada vez que enseñe un concepto necesitará estar seguro
de que la tarea es significativa para su niño/a . El uso de instrucciones
visuales es una de las formas de asegurarse de que lo que el/la niño/a está
aprendiendo es significativo para él/ella.
Comunicación
Todos/as
los/as niños/as atraviesan etapas mientras aprenden a comunicarse. Los/as niños/as
con autismo atraviesan esas mismas etapas, pero es posible que permanezcan en
una de ellas durante un largo período de tiempo o es posible que atraviesen
esas fases en un orden distinto. Existen algunas formas de comunicación para
promover el desarrollo de la misma en niños/as con autismo, pero no son siempre
necesarias para niños/as con un desarrollo normal. Las que siguen son etapas
del desarrollo de la comunicación observadas tanto en unos como en otros.
1. Expresión de necesidades.
Es el tipo de comunicación más básico. Expresar necesidades implica hacer
alguna indicación de necesidad, pero sin que necesariamente esa comunicación
esté dirigida a otra persona. En esta etapa, es probable, que el/la niño/a
solo tenga una forma de comunicación para diferentes necesidades. Por ejemplo,
el bebé llora cuando tiene hambre, pero también llora cuando tiene sueño.
2. Expresión de necesidades
específicas. Normalmente es una comunicación motora que podría incluir
alcanzar objetos, llevar a una persona hacia un objeto, darle un objeto a
alguien o poner la mano de una persona sobre algo. En esta etapa el/la niño/a
tiene una idea concreta sobre su necesidad y está intentando comunicarla. Sin
embargo, probablemente las intenciones de el/la niño/a no siempre serán claras
para el adulto.
Si
su niño/a tiene dificultades para pasar de la expresión de necesidades
generales a la expresión de necesidades específicas, puede ayudarle creando
situaciones en las que pueda practicar comunicándose sobre necesidades u
objetos específicos. Utilice su conocimiento sobre aquello que le gusta o no le
gusta a su niño/a para crear situaciones en las que se encuentre motivado para
comunicarse. El propósito de este ejercicio es promover repetidas oportunidades
para entablar una comunicación que sea próspera y motivante. Incluso cuando su
niño/a no sea capaz de comunicarse adecuadamente, usted debería mostrarle cómo
hacerlo y darle lo que él estaba esperando.
Los
que siguen son algunos ejemplos de estas situaciones.
Ponga
un alimento que le guste a el/la niño/a en un tarro que no pueda abrir. Muéstrele
el tarro de manera que pueda ver el alimento, entonces póngalo al alcance de él/ella.
Observe qué hace su niño/a para comunicarse. Probablemente lo alcance o haga
algo más específico, como coger su mano y ponerla sobre el tarro. Acepte
cualquiera de estos gestos como comunicación y dé el alimento a su niño/a .
Si no hiciera nada para comunicarse, entonces demuéstrele cómo hacerlo,
cogiendo su mano y moviéndola hacia el tarro de manera que pueda alcanzarlo,
entonces dele el alimento. Recuerde, haga estas situaciones divertidas y fructíferas
para su niño/a. Al saber que la comunicación puede ser beneficiosa, habrá más
probabilidad de que el/la niño/a se comunique en el futuro.
Otras
situaciones que probablemente motiven a su niño/a, pueden ser poner un juguete
en alto, de manera que el/la niño/a tenga que comunicarse para obtenerlo. Puede
darle su puzzle favorito, pero dejando una pieza fuera, de modo que tenga que
alcanzarle para obtenerla. Invente una rutina social como un juego de
cosquillas. Intente decir algo así como "uno, dos, tres" o "voy
a cogerte" y entonces hágale cosquillas hasta que llegue a anticiparlas.
De vez en cuando, y una vez que el/la niño/a ha aprendido la rutina, pare el
juego y observe si hace algo para conseguir que usted empiece de nuevo.
3. El uso de gestos. Los
gestos incluyen señalar, mirar sucesivamente al objeto y a la persona, encoger
los hombros y otros gestos comunes. Este es el tipo de comunicación que
normalmente entraña dificultad para los/as niños/as con autismo y que con
frecuencia emerge muy tarde durante el desarrollo. Los gestos tienen dificultad
para los/as niños/as con autismo porque normalmente comunican información
social o información sobre ideas internas. Por ejemplo, a menudo, los/as niños/as
no autistas señalan para mostrar interés sobre algo, o encogen los hombros
para comunicar que no saben algo. El conocimiento y el interés son ideas
internas. Muchos/as niños/as con autismo probablemente se salten este paso o
empiecen a usar gestos después de haber desarrollado formas de comunicación más
complicadas.
4. Atención conjunta.
Un aspecto de los gestos que es difícil para los/as niños/as con autismo, es
el uso de la atención conjunta, es decir, la habilidad para compartir atención
con otra persona mientras ambos están prestando atención al mismo objeto. Por
ejemplo, señalar a un objeto de interés es atención conjunta. Una forma de
ayudar a desarrollar la atención conjunta de los/as niños/as es hacer este
tipo de comunicación más concreta. Por ejemplo, usted debe tocar el objeto que
esté señalando en lugar de señalarlo desde lejos. Una actividad que puede
contribuir al desarrollo de la atención conjunta es crear situaciones en las
cuales sea probable que ésta ocurra. Por ejemplo, ver libros de dibujos es una
actividad que a menudo implica atención conjunta. A la vez que vea el libro, señale
la imagen y nómbrela mientras, va mirando al libro y a el/la niño/a
alternativamente. Esto demostrará a su niño/a una forma de atención conjunta
que puede copiar. Crear sorpresa también promoverá la atención conjunta. Hay
diversos modos de hacer ésto. Puede poner distintos juguetes, que sean
atractivos para su niño/a, en una bolsa y por turnos ir sacándolos de la
bolsa. También puede esconder esos juguetes en distintos lugares de la casa y
jugar a buscarlos. Cuando encuentre el juguete o lo saque de la bolsa exagere su
reacción y deliberadamente mire a el/la niño/a o señale y haga una declaración
verbal simple como "¡Mira un conejo¡". Cuando usted exagera la
expresión y comparte la sorpresa con su niño/a, es probable que él/ella se dé
cuenta de ese tipo de comunicación. Finalmente, usted puede crear situaciones
en las que suceda algo inesperado. Utilice la imaginación para hacer ésto, ya
que es quien mejor conoce a su niño/a y quien está en mejor posición para
hacerlo. Si tiene un juguete a control remoto, puede activarlo cuando el/la niño/a
no esté pendiente de él. De nuevo, creando este tipo de situaciones, ofrece
oportunidades para practicar la atención conjunta, antes que esperar que esas
circunstancias aparezcan de forma natural.
5. La siguiente etapa de la
comunicación es una que suele ser muy útil para niños/as con autismo, pero
que normalmente no se ve en niños/as con un desarrollo normal. Esta etapa
consiste en usar la información visual para comunicarse. Este tipo de
comunicación es utilizada muy frecuentemente para pedir algo que el niño/a
quiere. Aunque, probablemente, usted desee que su niño/a se comunique acerca de
cosas prácticas, como ir al baño, es mejor empezar con los alimentos
preferidos o con objetos que sean motivantes para el/la niño/a.
Ellos/as
pueden usar una variedad de métodos diferentes para comunicarse de forma
visual. Por ejemplo, una petición para beber podría ser comunicada dando un
objeto (por ejemplo una taza), una imagen (por ejemplo una imagen de una taza) o
una palabra escrita (por ejemplo la palabra "taza" escrita por el/la
niño/a o escrita sobre tarjetas que el/la niño/a pueda elegir). Cuando su niño/a
quiera algo debe darle el objeto, imagen o palabra y entonces responderle dándole
aquello que ha pedido. Al principio tendrá que ayudar a el/la niño/a, prestándole
ayuda para que le dé el símbolo visual. Esto es más sencillo si dos personas
trabajan juntas. De modo, que una ayuda a el/la niño/a a dar el símbolo visual
y la otra responde dando aquello que el/a niño/a pedía. Los símbolos visuales
deberán estar fácilmente disponibles (por ejemplo, colocar imágenes de
alimentos en la puerta del frigorífico) ya que ésto facilitará a su niño/a
el aprendizaje del uso de estas estrategias comunicativas visuales.
Los
propósitos de utilizar métodos visuales para la comunicación son:
A.
La comunicación visual es normalmente más significativa para los/as niños/as
con autismo porque ellos comprenden mejor las claves visuales que las auditivas.
B.
Debido a que la comunicación auditiva es más significativa, es también
normalmente más motivante para los/as niños/as con autismo. Usando estos
sistemas ellos/as consiguen ver "comunicación en acción" y sobre
todo qué se comunica.
C.
Mediante la entrega física de algo a alguien, su niño/a puede recordar que la
comunicación implica a otras personas.
D.
La comunicación visual es a menudo un puente hacia otros tipos de comunicación
simbólica más complicados, como las palabras.
6. Los signos. Muchas
veces los padres se preguntan si la lengua de signos es un modo efectivo para
comunicarse visualmente. Los signos son visuales, pero como ocurre con las
palabras, generalmente son una forma abstracta para comunicarse. Por ejemplo,
hay un signo para galleta, pero no hay nada obvio que pueda hacernos pensar que
el signo que muestra su niño/a hace referencia a una galleta. Los signos también
requieren de el/la niño/a pensar sobre dos ideas al mismo tiempo. Por ejemplo,
si quiere una galleta, debe recordar que quiere una galleta al mismo tiempo que
está recordando el signo correcto. Mediante el hecho de entregarle un objeto o
una imagen, su niño/a sólo necesita pensar acerca de darle la señal visual.
La imagen o el objeto recordará a su niño/a porqué se está comunicando.
Debido a que los signos son más abstractos no deben ser tan significativos como
los objetos o las imágenes. Los/as niños/as con autismo aprenden a hacer
signos como una rutina para pedir cosas, pero probablemente no comprenden el
significado de por qué necesitan hacer el signo. Cuando la comunicación no es
significativa es menos probable que el/la niño/a intente comunicarse.
7. La última etapa básica de
la comunicación es usar palabras. Por supuesto hay toda una progresión
en el desarrollo del lenguaje desde usar palabras simples a usar frases. De
nuevo, mientras el/la niño/a empieza a desarrollar el lenguaje, usted debería
crear un ambiente que haga fructífero el lenguaje.
A
continuación se establecen una serie de puntos para recordar que serían de
ayuda para su niño/a mientras desarrolla el lenguaje.
a).
Primero, su niño/a probablemente use el lenguaje de manera desigual. Por
ejemplo, si conoce la palabra galleta, pero solo la usa de manera desigual, permítale
utilizar otros métodos, como señalar, cuando no pueda recordar la palabra. El
desarrollo del vocabulario es mucho más fácil que el aprendizaje del proceso
de la comunicación. Es por esto, que este proceso es más complicado de
entender para niños/as con autismo. Negarle un objeto cuando su niño/a no dice
una palabra sería frustrante y probablemente haría la comunicación menos
motivante. Valore cualquier tipo de comunicación, incluso cuando piense que su
niño/a sería capaz de hacer algo más. A algunos padres les preocupa que sus
niño/as los manipulen e intenten obtener cosas sin hablar, pero una vez que esto
está dominado, hablar es normalmente el camino más fácil para comunicarse.
Cuando su niño/a aprenda a hablar, probablemente elegirá esa forma entre otros
tipos de comunicación. Pero ese proceso de aprendizaje será desigual al
principio, así que sea paciente.
b).
Puede proporcionarle buenos modelos a su niño/a simplemente hablando. Dé a su
niño/a modelos de lenguaje que estén dentro de sus capacidades. Por ejemplo,
si está aprendiendo a pedir galleta, diga la palabra "galleta" cuando
él esté intentando hablar. Las habilidades de su niño/a para decir frases,
sentencias u otros tipos de comunicación, como "por favor" o
"gracias" aparecerán más tarde. Diga solo lo que espera que su niño/a
diga, de manera que él pueda oír las palabras que usará en realidad.
c).
Finalmente, fomente la comunicación espontánea. Él/ella aprenderá a
etiquetar imágenes y objetos, antes y con más facilidad que a buscarte y
pedirte algo espontáneamente. Otra vez, creando situaciones en las que el/la niño/a
necesite comunicarse (como el alimento en el tarro) tendrá muchas ocasiones
para practicar el lenguaje sin que usted tenga que ayudarlo a recordar.
Además,
poniendo a su disposición imágenes visuales, incluso después de que su niño/a
comience a hablar, le ayudará a recordar la palabra y el motivo de la
comunicación. De esta manera, el número de veces que usted deba ayudar a su niño/a
a recordar, diciendo primero la palabra, será menor. Si tiene que decirle a su
niño/a lo que debe decir de manera que él/ella repita la palabra, debería
considerar la posibilidad de pasar a una forma más sencilla de comunicación,
de manera que pueda comunicarse sin ningún tipo de ayuda para recordar. De otra
manera, su niño/a probablemente aprenda a depender de señales para recordar,
que provengan de usted, cuando se esté comunicando.
Consejos en Comunicación
Durante
el proceso de aprendizaje de comunicación de su niño/a hay diversos consejos
que debe recordar.
1).
Haga la comunicación fácil, de manera que sea motivante. En esta etapa del
desarrollo es más importante hacer que la comunicación sea fácil para el/la
niño/a de manera que experimente éxito cuando se esté comunicando.
2).
Elija un tipo de comunicación que sea significativa para el/la niño/a. Si él/ella
necesita mucha información visual concreta para comunicarse entonces utilice
objetos para ayudarle a que se comunique. Si su niño/a es capaz de comprender
imágenes, pero tiene problemas usando palabras, entonces utilice imágenes.
El/ella no será capaz de comunicarse con éxito a no ser que la forma de
comunicación que le enseñe, sea una forma que pueda entender.
3).
Es probable que el desarrollo comunicativo de su niño/a sea desigual. Empezará
a comunicarse usando movimientos físicos como coger su mano para mostrarle lo
que quiere. Luego empezará a usar objetos, después imágenes y por fin las
palabras. En algún momento de esa progresión su niño/a probablemente utilizará
más de un método. Empleará palabras en algún momento e imágenes en otro. Si
el/la niño/a está utilizando diferentes niveles de comunicación, deberá
responder a todos ellos en lugar de hacerlo sólo con el nivel más alto. Deberá
modelar el tipo de comunicación que quiera que su niño/a utilice, pero todavía
respetando su respuesta inicial, de manera que la comunicación continúe siendo
fructífera y motivante.
4).
La forma de comunicación más importante para enseñar es la que su niño/a
utiliza espontáneamente. Si él/ella le muestra una imagen, pero sólo cuando
usted le dice "enséñame la galleta", entonces su niño/a no se está
comunicando espontáneamente. Si ese es el caso, use un modo de comunicación más
fácil y practique bastante este método con el/la niño/a. Enseñarle
vocabulario de palabras a su niño/a puede ser de gran ayuda, pero si él/ella
no utiliza este vocabulario espontáneamente habrá perdido el tiempo. Siempre
será necesario que emplee más tiempo enseñando comunicación espontánea que
vocabulario. Es necesaria mucha imaginación para crear un ambiente en el que
el/la niño/a comunique espontáneamente. Sin embargo, usted es la persona más
adecuada para hacer esto porque conoce bien a su niño/a y está con él/ella en
muchas situaciones, de manera que tiene muchas oportunidades para animarle a
comunicarse.
Comunicación Comprensiva
La
comunicación comprensiva es tan difícil de aprender como la necesidad de
expresión. Las etapas básicas de la comunicación comprensiva son las mismas
que las descritas anteriormente. Su niño/a comprenderá gestos simples, como
alargar un objeto, antes que señalar o emitir palabras. Su niño/a también
necesitará símbolos visuales, como objetos o imágenes, para ayudarle a
comprender las palabras.
A
continuación se detallan diferentes consideraciones en el aprendizaje para
comprender a otros.
1)
Su niño/a no comprende palabras simplemente porque responde a ellas, él/ella
podría estar respondiendo a su tono de voz, a una de sus palabras, pero no a
todas ellas, a una señal visual (como puede ser ver que se pone el abrigo
cuando dice "es hora de salir") o a una rutina familiar. En una
situación desconocida su niño/a quizás no entienda las mismas palabras.
2)
La comprensión y la expresión de su niño/a puede que no estén en el mismo
nivel. Por ejemplo, el/la niño/a quizás entienda algunas palabras, pero solo
es capaz de utilizar objetos para comunicarse contigo. En contraste, es probable
que use algunas palabras, pero no comprenda otras y necesitará señales
visuales para llegar a entenderlas.
3)
Usando señales visuales facilitará la comprensión de su niño/a porque el
pensamiento visual es probablemente un punto fuerte para él/ella. Deberá
ayudarle a entender su comunicación tomando con sus manos el objeto del que está
hablando, utilizando gestos sencillos como señalar o mostrarle a su niño/a una
imagen.
4)
Cuando enseñe a su niño/a a comprenderle, utilice palabras sencillas y repítalas.
Su niño/a va a comprender antes la palabra "galleta" que la frase
"esto es una galleta". Puede darle muchos ejemplos de esta palabra usándola
cada vez que le pida una galleta, utilizando la señal visual, tomándola con
las manos o señalando la galleta.
Imitación
La
imitación es uno de los recursos más importantes de que gozan los/as niños/as
con un desarrollo normal. Este modo de aprendizaje es difícil para niños/as
con autismo porque requiere que el/la niño/a ponga atención sobre otra persona
y sobre lo que ésta, está haciendo. Su niño/a probablemente es capaz de hacer
muchas de las acciones implicadas en tareas de imitación. Sin embargo, él/ella
no comprende que la imitación es lo que se espera. Por ejemplo, su niño/a sabe
cómo aplaudir, pero si quiere que él/ella le imite mientras usted aplaude,
puede que se encuentre con dificultades para impulsar esta respuesta. Lo más
duro, en relación a las tareas de imitación, es aprender el proceso de imitación
y que esa imitación pueda ser usada para aprender cosas nuevas. Siempre que
enseñe nuevas tareas, comience con las maneras más fáciles de imitar y
progrese luego a formas más difíciles.
1)
Algunos niños/as imitan movimientos faciales instintivamente mientras aprenden
acerca de las caras de las personas. El primer tipo de imitación intencionada
que aprenden los/as niños/as, sin embargo, es la imitación de actos sencillos
usando objetos. La imitación de objetos sencillos implica actos para los cuales
el objeto ha sido propuesto, y objetos que tienen cualidades que atraen la
atención de el/la niño/a. Sacudir un sonajero es un buen ejemplo. Los
sonajeros son fáciles de sacudir porque para eso han sido fabricados. Hacen
ruido y probablemente, ésta sea la razón por la que su niño/a le presta
atención. Además, seguramente su niño/a será capaz de imitar por accidente,
porque es probable que el sonajero haga ruido si el niño/a lo mueve. Otro
ejemplo de imitación que es sencillo, es empujar un coche. Mientras lo empuja,
habrá ruido de coches de manera que su niño/a pondrá atención a lo que usted
está haciendo. Cuando su niño/a le imite, incluso si imita sólo parte de lo
que hace, responda entusiastamente, de manera que él/ella sepa que eso era lo
que usted quería. Este es el comienzo del aprendizaje de lo que es la imitación.
2)
El próximo tipo de imitación, es la imitación de actos donde el objeto no
cumple con su función. Un ejemplo podría ser, hacer rodar una baqueta por
encima de una mesa, en vez de golpear un tambor. De nuevo, hay ruido o cualquier
otra cosa que pudiera hacer que su niño/a ponga atención a la actividad y se
divierta haciéndola. Otros ejemplos incluyen hacer que un peine arañe la mesa,
que un coche salte sobre la mesa o que una cuchara la golpee. Elija objetos que
sean de interés para su niño/a.
Imitar
por turnos es más complicado que imitar al mismo tiempo, es mejor usar dos
objetos idénticos mientras se imita. Objetos caseros como cucharas, bloques de
juguete o cepillos de dientes, pueden ser usados para algunas de estas
actividades.
3)
De los tipos sencillos de imitación, lo más difícil es imitar acciones ya que
su niño/a no puede ver o representar por sí mismo. Es difícil, por ejemplo,
imitar ponerse un muñeco sobre la cabeza porque su niño/a no puede ver si está
o no está imitando correctamente. Llevará un tiempo extra y práctica para que
su niño/a aprenda este tipo de imitación.
4)
La imitación de objetos puede implicar formas más complejas. Si su niño/a
comprende actividades visuales no verbales como emparejar colores y la
construcción con bloques, utilice juegos de imitación con bloques coloreados.
Por ejemplo, construya una torre con bloques coloreados, dé a su niño/a
bloques idénticos y anímele a que imite esa torre.
5)
Normalmente, la imitación de movimientos corporales sigue a la imitación de
objetos. La imitación de movimientos corporales es más difícil porque
requiere que su niño/a recuerde qué ha hecho y entonces imitar esa acción.
Debería comenzar con movimientos fáciles que el/la niño/a pueda ver
representados por usted y por él mismo. Por ejemplo, imitar aplausos es un buen
recurso para empezar. Aplaudir es algo que muchos niños/as hacen espontáneamente.
Aplaudir hace ruido y se puede ver a la otra persona haciéndolo mientras uno
mismo lo hace a la vez. Otros ejemplos son: golpear la mesa, ondear sus manos y
volar con sus brazos. Es más fácil comenzar con movimientos largos antes que
ir hacia movimientos más pequeños, como menear rápidamente los dedos.
Movimientos
más complejos que son más difíciles de ver, vendrían más tarde. Por
ejemplo, tocar su nariz o poner sus manos sobre la cabeza serán más difíciles
para su niño/a porque él/ella no puede ver si la acción está siendo
representada correctamente.
6)
Una forma más complicada de imitar movimientos corporales, es imitar dos
acciones a un mismo tiempo. Por ejemplo, usted podría hacer que su niño/a
tocase su hombro y sacase la lengua al mismo tiempo.
7)
Probablemente, imitar una secuencia de acciones es el tipo más difícil de
imitación. La imitación secuencial debería comenzar con dos movimientos
sencillos como aplaudir y golpear la mesa. Entonces hacer la secuencia más
larga y más complicados los movimientos. Aprender esta clase de imitación tan
difícil, puede ser de gran ayuda para su niño/a, le ayudará a introducir la
idea de hacer cosas en un orden específico. Aprender a poner una serie de
movimientos en la secuencia apropiada, puede ser trasladado a otras muchas
actividades, como completar tareas de dos pasos o contar.
Juego
Mucha
gente piensa que el juego es, simplemente, juego y que no hay nada que un/a niño/a
necesite aprender sobre él. Sin embargo, todos los/as niños/as atraviesan
etapas en el desarrollo de las habilidades del juego, que van desde el juego en
el que se utilizan juguetes sencillos, hasta los juegos con otros/as niños/as.
Los/as niños/as con autismo tienen grandes dificultades para aprender a jugar.
De hecho, normalmente, es mucho más fácil para ellos/as trabajar de manera
exitosa que jugar de manera exitosa.
El juego Social Temprano
1)
El primer tipo de juego infantil es hacer, cara a cara, algún juego que
normalmente se practica con bebés. Juegos como el "Cucutrá" son de
este tipo. Los/as niños/as con autismo, a menudo tienen dificultades para los
juegos sociales. Ellos/as podrán sacar más provecho de estos juegos, si hay un
componente físico, como las cosquillas y si hace ese juego muy familiar, repitiéndolo
de la misma forma cada vez que lo haga. Un ejemplo de juego social repetitivo
podría ser decir muy despacio "uno, dos, tres" mientras se aproxima a
su niño/a y comienza a hacerle cosquillas cuando diga el número tres. Después
de muchas repeticiones, su niño/a se familiarizará con esta rutina. Él/ella
anticipará lo que usted va a hacer y probablemente empezará a hacer alguna
parte de la rutina conjuntamente, como contar a la vez, o coger sus manos y
colocárselas para que le haga las cosquillas.
2)
Otro tipo de juego social es la imitación. Los padres normalmente imitan a sus
pequeños como una forma de juego temprano y de interacción. Algunos/as niños/as
disfrutan siendo imitados y este tipo de juego, quizás sea socialmente menos
complicado para los/as niños/as con autismo. Recuerde que en este tipo de juego
usted es el que imita a el/la niño/a, en lugar de pedirle que sea él/ella
quien imite a usted. Este tipo de imitación será más evidente si utiliza dos
conjuntos de juguetes idénticos e imita las acciones de su niño/a con objetos,
antes que imitar solamente los movimientos corporales.
Los/as
niños/as no autistas normalmente desarrollan, primero, las habilidades para el
juego social y luego, aprenden a jugar con juguetes. Esta secuencia se da
porque, normalmente el desarrollo social progresa más rápidamente que el
desarrollo motor. Los/as niños/as con autismo, frecuentemente desarrollan las
habilidades para el juego en orden contrario, porque en relación a las
habilidades sociales, las habilidades motoras tienen un gran peso. Por esta razón,
los/as niños/as con autismo aprenden antes a jugar, utilizando juguetes, que el
juego social.
Juego con Juguetes
3)
La primera etapa del juego con juguetes es aprender a utilizar los juguetes con
"causa y efecto". Esos juguetes crean un efecto observable cuando un/a
niño/a lo utiliza en una acción específica. Esa acción puede ser muy simple,
como agitar un sonajero, o puede ser más complicada como darle cuerda a un
juguete que tiene movimiento. Estos juguetes enseñan a los/as niños/as que sus
acciones pueden causar un evento específico observable. Los/as niños/as sentirán
más interés por los juguetes cuando aprendan que pueden hacer con ellos cosas
divertidas. Esta lección de causa y efecto es un concepto importante y válido
para otros tipos de aprendizajes. Los juguetes son más fáciles de usar si su
efecto es muy obvio. Los que son fáciles de manipular para su niño/a también
harán el juego más fructífero. Por ejemplo, si su niño/a tiene dificultad
para hacer pequeños movimientos, elija un juguete que requiera movimientos fáciles,
como apretar un botón grande. Los juguetes serán más motivantes si consigue
que la acción de éste sea placentera para el niño. Por ejemplo, si a él/ella
le gusta la música, busque un juguete que toque una canción cuando se le
apriete un botón.
Si
su niño/a presenta dificultad para aprender a usar un juguete, necesitará que
se le demuestre varias veces cómo se juega con él y señalarle lo que hace el
juguete. Deberá también mover la mano de su niño/a de forma que él/ella haga
el movimiento correcto. Esto le ayudará a aprender qué movimientos son los más
importantes cuando juega con ese juguete.
4)
El siguiente paso en el juego con juguetes, es aprender a usar aquellos que no
tienen un efecto obvio o una utilidad clara. Este tipo de juego es más difícil
porque requiere que el/la niño/a decida qué hará el juguete, en lugar de
realizar una acción que es dictada por el diseño del mismo. Cuando enseñe a
su niño/a a usar ese tipo de juguetes, es importante utilizar aquellos que
despierten interés en él/ella. Ya que jugar es difícil de aprender para
los/as niños/as autistas, el uso de materiales que sean motivantes, hará que
su niño/a esté más interesado en jugar.
Un
ejemplo simple de este tipo de juguetes son los coches y los bloques. Estos
juguetes tienen una utilidad obvia desde nuestra perspectiva, sin embargo,
los/as niños/as con autismo tendrían dificultad para ver esa utilidad. De
manera que cuando ellos/as no entienden para qué sirven, entonces crean su
propio uso de éstos. Es bueno para el/la niño/a usar los juguetes de manera
que tengan sentido para él/ella, así como alinear los juguetes. No es
necesario parar a su niño/a cuando esté inmerso en un juego repetitivo, en su
lugar, piense que esas actividades están dándole una gran variedad de cosas
que hacer con los juguetes.
Antes
de enseñar ninguna habilidad de juego, es necesario que se asegure de que el/la
niño/a tiene las habilidades motoras necesarias para jugar con esos juguetes.
Si aún no han sido desarrolladas las habilidades motoras precisas para apilar
bloques, será frustrante para ambos si intenta enseñarle a construir bloques.
Así que elija aquellos juguetes que sean interesantes para los dos y fáciles
de manipular. Siguiendo estos dos ejemplos de cómo utilizar señales visuales y
estructuradas, ayudará a su niño/a a aprender a jugar con juguetes.
A) Coches
Es
preciso hacer más clara la utilidad típica del juguete y añadir alguna señal
visual. Por ejemplo, Si está enseñando a su niño/a a jugar con coches, haga
una carretera sencilla sobre una pieza de cartulina. La carretera tendrá una
salida que haremos evidente, así como la silueta del coche y una meta
igualmente evidente, también colocaremos un garaje donde los coches van a
desaparecer dentro. Demuestre a su niño/a que los coches parten de un lugar y
se van moviendo hacia la meta y que eso se consigue haciéndolos rodar sobre la
carretera. Deberá hacer el sonido del coche, para enseñarle a el/la niño/a
otro aspecto de este juego que es utilizado por otros niños/as. Una vez que su
niño/a es capaz de imitar el movimiento del coche sobre una carretera simple,
puede usar carreteras más complicadas, por ejemplo, con curvas. Cuando su niño/a
esté utilizando este tipo de carreteras, deberá colocar señales a lo largo de
ella, así como una casa o una gasolinera y enseñarle a seguir cada señal.
También debería construir carreteras que tuvieran más de una dirección, de
manera que el/la niño/a pueda elegir qué dirección tomar. A medida que le
enseña, usted haga el juego más y más complejo, dándole opciones, pero
manteniendo aún la estructura que hace el juego significativo para él/ella.
Ocasionalmente, usted deberá dejar de utilizar la carretera y colocar
simplemente señales alrededor de la habitación, para que el/la niño/a se
conduzca a través de ella. El objetivo final, es que el/la niño/a aprenda que
puede establecer sus propias señales y crear sus propias carreteras. Sin
embargo, es necesario tener siempre en mente que la estructura que usted le
proporciona hace que el juguete sea más significativo para él/ella. Si su niño/a
pierde interés por los juguetes cuando usted elimina las estructuras, tales
como carreteras y señales, eso será índice de que aún necesita alguna
estructuración.
B)
Bloques.
Puede
seguir una estructura similar cuando le enseñe a jugar con bloques. Deberá
usar bloques grandes, pues serán más fáciles de manipular para él/ella. Lo
primero que suelen hacer muchos niños/as con los bloques es alinearlos. Puede
empezar a enseñarle, con ayuda, a que vea que hay otras cosas que hacer con los
bloques. Puede enseñarle a apilarlos, demostrándole cómo poner uno encima de
otro. Empiece con torres pequeñas. Necesitará usar algunos límites físicos,
tales como un tubo transparente, para que él/ella ponga los bloques dentro. De
esta manera, su niño/a podrá ver, que los bloques se van colocando uno encima
del otro.
Esta
estructura física enseña a el/la niño/a una nueva forma de jugar con bloques,
pero elimina la posibilidad de que pueda derribarlos. A menudo, es difícil
jugar con bloques porque hay demasiados. Su niño/a se impresionará por el número
de bloques que hay esparcidos a su alrededor. Será más fácil para él/ella
focalizar la atención sobre lo que va a hacer con ellos si los que sobran están
guardados en un recipiente o si le va proporcionando los bloques uno a uno. Si
el/la niño/a ya puede llenar un tubo con bloques, entonces usted deberá pegar
uno de ellos a una pieza de cartulina, de manera que tenga una base estable
sobre la que empezar a construir. También será de ayuda para él/ella, ver cómo
usted construye una torre. Esta es una tarea que requiere habilidades de imitación,
de manera que además desarrollará este tipo de habilidades, así que lo más fácil
será enseñarle este tipo de juego. Una vez que su niño/a pueda imitar una
torre, puede empezar a enseñarle otras estructuras simples, tales como dos
torres, próximas una a la otra. Si su niño/a llega a ser muy bueno imitándole,
usted debería intentar mostrarle un modelo de una estructura que ya ha sido
construida y ver si puede imitarla mirando el modelo ya terminado. Si su niño/a
tiene dificultades con la imitación, podría proporcionarle otras señales
visuales, para ayudarle a demostrarle dónde van los bloques. Por ejemplo, usted
debería pintar un molde de los bloques sobre una pieza de cartulina, de manera
que haya una casilla para cada bloque. Entonces, él/ella puede emparejar los
bloques a las casillas. Como en el ejemplo de la carretera, proporcionarle cuadrículas
para realizar el emparejamiento le ayudará en el juego. Una vez que el/la niño/a
construya estructuras simples con bloques, usted deberá darle a elegir dos
modelos o dos tableros de emparejar y permitirle a su niño/a que decida cuál
quiere completar. Una vez que comprenda que puede elegir qué hacer, usted puede
incrementar el número de modelos para la elección.
El
próximo paso podría ser, enseñarle a añadir algunas de sus propias ideas.
Por ejemplo, será más fácil para él/ella emparejar imágenes que tienen el
mismo color y tamaño que sus bloques. Poco después, usted podría confeccionar
sus modelos dejando de utilizar bloques de un solo color y darle a el/la niño/a
bloques de colores diferentes, de manera que comience a desarrollar la idea de
que las estructuras no tienen que ser exactamente iguales. Mientras esté enseñando
es necesario establecer un equilibrio entre hacer las cosas cada vez de la misma
manera, con el objeto de que su niño/a adquiera una gran práctica , e
introducir alguna variación, de modo que él/ella no se aferre a la idea de que
las cosas tienen que ser siempre de la misma forma.. La última meta de todo
juego es que el/la niño/a tome la iniciativa para hacer lo que quiera con los
juguetes. Introduzca opciones dentro del juego, tan pronto como su niño/a haya
desarrollado algunas habilidades básicas. Si él/ella puede elegir un modelo y
ciertos colores por sí mismo/a, comience, entonces, a darle un recipiente con
varios bloques, sin modelo, y mire qué hace. De nuevo su niño/a necesitará
una estructura que le ayude en el juego, así que no quite toda la ayuda
enseguida. Por ejemplo, usted podría darle más opciones sobre qué construir,
pero aún dele un limitado número de bloques.
5)
El próximo nivel del juego es aprender a poner dos tipos diferentes de juguetes
juntos en la misma actividad. Por ejemplo, podría poner una persona en un coche
para que lo conduzca. También podría consistir en poner una muñeca en una
cama y taparla. Esto es un primer paso hacia donde se pretenda que vaya el
juego, pero no requiere una imaginación sofisticada porque los juguetes son
usados en la manera común en que se utilizan. Por ejemplo, si usted coge un
palo y pretende hacer que es una persona y lo pone dentro de un coche, entonces
estaría usando un objeto para representar algo que no es. Este tipo de juego
requeriría más habilidad imaginativa. Si usted utiliza una muñeca o
figurines, entonces el juego está visualmente más claro y requiere menos
imaginación.
Comience
usando modelos visuales, limitando el número de materiales, estimulando a su niño/a
a imitarle, y usando señales visuales que le ayuden a aprender esta habilidad.
Las señales visuales requieren a menudo alguna creatividad por parte de usted,
ya que no son normalmente necesarios cuando juegan niños/as no autistas. Usando
el ejemplo de la carretera, podría añadir la señal visual de colocar un muñeco
en uno de los "STOP" que su niño/a ya utiliza. También podría poner
una imagen de la persona al principio de la carretera, donde ya ha situado la
imagen del coche. Al final de la carretera emplace una casa, cerca del garaje,
de manera, que la persona entre en la casa cuando el coche entre en el garaje.
Esto es un recuerdo visual de una rutina que es familiar; ir en coche hacia
casa.
Puede
usar señales similares con el juego de la muñeca. Por ejemplo, sería de gran
ayuda usar dos muñecas y dos camas. Una muñeca estaría ya metida en la cama y
así, quedaría más claro qué hacer con la segunda muñeca. Usando juguetes
que físicamente tengan una imagen adecuada, su niño/a jugará también de
forma más adecuada. Por ejemplo, utilizando una cama que tenga el tamaño
adecuado para la muñeca, será más fácil ver que ahí es donde hay que
ponerla. Usando figuras que han sido construidas para colocarlas dentro del
coche, también será más fácil suponer, que es ahí donde hay que montarlas.
A medida que su niño/a domine estas sencillas rutinas, introduzca más pasos en
la misma. En relación al juego con el coche, podría ser, colocar a varias
personas en un autobús o en otro coche. También podría situar a una persona
en una gasolinera de camino a casa. Esto sería más fácil si tuviera un
surtidor de gasolina de juguete en el que pudieran repostar coches de juguete.
Con las muñecas debería introducir la rutina de besarla y luego acostarla, o
peinarle el pelo y después meterla en la cama. De nuevo, usted está usando
objetos que son utilizados en rutinas cotidianas, de manera que esto, hará de
forma más clara que su niño/a comprenda para qué son esos objetos. Otros
juguetes pueden ser exitosamente adaptados de manera que sean claros
visualmente. Las cajas para clasificar formas pueden ser más claras
visualmente, si usted perfila cada agujero con el color del bloque que debe
colocarse dentro de ese agujero. Si a su niño/a le gustan los animales, debería
construir un corral, un granero y un camino vallado que vaya desde el corral
hasta el granero. Esto hará más clara una acción que el/la niño/a puede
hacer con los animales. Los dinosaurios podrían caminar de una cueva a otra. Un
conejo de peluche podría saltar sobre la carretera, pararse para comer una
zanahoria y luego meterse dentro de la madriguera.
6)
Cuando su niño/a ha aprendido a jugar con una variedad de juguetes diferentes,
a usted debe parecerle raro que el/la niño/a no saque los juguetes espontáneamente
para jugar. Esto puede ocurrir, incluso si él/ella se divierte jugando cuando
usted le proporciona los juguetes. A menudo es difícil para los/as niños/as
con autismo saber cómo empezar una actividad. Usted puede ayudar a superar esa
dificultad dándole una lista de juguetes para jugar con ellos. Por ejemplo,
debería poner tres imágenes en línea sobre la caja de los juguetes de su niño/a.
La primera deberá ser una imagen de coches, la segunda una de bloques y la
tercera la de su libro favorito. Tenga los materiales necesarios para cada tipo
de juego, colocados en contenedores separados, de manera que él/ella no
necesite organizarlos antes de empezar.
Jugar
en parejas
7)
Mientras su niño/a está dominando distintos tipos de juego, usted debería
comenzar a introducir parejas dentro del mismo. Habrá más posibilidades de éxito
si las parejas son introducidas gradualmente. Nuevos elementos para jugar, como
las parejas, deberán introducirse paso a paso. Inicialmente los/as niños/as
jugarán juntos en la misma habitación. En esta etapa ellos/as no juegan con
los mismos juguetes ni interactúan. Simplemente juegan en proximidad unos a
otros. Los/as niños/as con autismo necesitarán más tiempo en esta fase que
los/as no autistas porque la presencia de otros/as niños/as puede ser
distrayente o molesto para ellos/as.
8)
El siguiente paso en el juego con parejas es jugar cara a cara con los mismos
materiales. Por ejemplo, dos niño/as están jugando ambos con juegos de
construcción, pero no lo comparten o no construyen la misma cosa. Algunas
actividades que son particularmente conducentes a este tipo de juegos son las
cajas de arena, las mesas de agua, una caja llena de juguetes parecidos tales
como coches o pintar sobre un mural
9)
Después los/as niños/as usarían los mismos materiales a la vez, empezando así,
a compartir materiales y continuando el juego cara a cara. Por ejemplo, el juego
de construcción estaría en un contenedor del que cada niño/a va cogiendo sus
bloques. Incluso aunque su niño/a esté jugando cerca o con una pareja no
autista, aún usará las estructuras que ha aprendido en el juego individual.
Por ejemplo, los/as dos niño/as están usando el juego de construcción, pero
su niño/a estaría construyendo algo mediante el emparejamiento de los bloques
a una imagen, mientras el otro/a niño/a estaría jugando sin una imagen como
clave visual.
10) Una vez que los/as niño/as pueden compartir materiales, ellos/as estarán preparados ya para jugar juntos. Cuando usted empiece esta tarea con un/a niño/a con autismo, con frecuencia será de ayuda utilizar una pareja que sea mayor y que tenga paciencia. De nuevo, es mejor introducir este cambio en el contexto de una actividad que su niño/a ya domina. Por ejemplo, si a él/ella le gustan y tiene éxito con los bloques, ésta sería una buena actividad.